Investigadores de la Universidad de Cádiz tratarán de potabilizar agua usando energías renovables.

Un equipo de científicos del grupo de investigación de Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Cádiz (UCA), coordinados por el profesor Juan Antonio López, evaluará el tratamiento de aguas potables empleando energías renovables y tecnologías de membranas para estudiar hasta qué punto se puede mejorar las características del agua que se bebe en la Bahía de Cádiz.

La fórmula es sencilla: obtener agua de mayor calidad que la actual minimizando el consumo de energía y maximizando la eficiencia energética. Los investigadores gaditanos tratarán de potabilizar el agua sin recurrir a las fuentes energéticas convencionales usadas en las plantas potabilizadoras. Para ello, emplearán energías naturales como la solar y la eólica, dos renovables que abundan en la provincia de Cádiz.

El proyecto, denominado "Evaluación del tratamiento de aguas potables mediante energías renovables y nanofiltración (ETAP-ERN)" y financiado con un presupuesto de medio millón de euros, ha sido concedido a través de Egmasa –Empresa de Gestión Medioambiental, de la Junta de Andalucía- por el Instituto Andaluz del Agua (dependiente de la Agencia Andaluza del Agua) y tendrá una duración de tres años.

La planta experimental donde realizarán estos estudios se ubicará en las instalaciones de la Estación de Tratamiento de Aguas Potables (ETAP) ‘El Montañés’, localizada en el término municipal de Puerto Real.

Nanofiltración

En las estaciones potabilizadoras, el agua pasa por un proceso largo dividido en varias unidades de tratamiento: coagulación, floculación, sedimentación, filtración, y desinfección. En cada una de ellas, al agua se somete a una serie de análisis que garantizan su idoneidad.

En este sentido, los investigadores gaditanos quieren saber hasta qué punto se pueden sustituir estas cinco fases que conforman una planta de tratamiento convencional de agua por una nueva tecnología: la nanofiltración. Esta nueva técnica permitiría obtener un agua de “gran calidad”, consiguiendo su ablandamiento, decoloración y la eliminación de microcontaminantes. Otras de las aplicaciones son la eliminación de pesticidas de las aguas subterráneas y superficiales y de metales pesados (plomo, cadmio, talio, etc.) procedentes de vertidos en aguas residuales.

Para ello, los científicos de la UCA introducirán en primer lugar el agua que llega a los grifos de las poblaciones de la Bahía de Cádiz en la planta piloto. “En principio, las membranas no deben ensuciarse, porque es agua sin contaminantes. Después, paso a paso, iremos eliminando unidades de tratamiento de la ETAP ‘El Montañés’ para ver hasta dónde funcionan las membranas sin ensuciarse”, argumenta Juan Antonio López.

En este proyecto trabajan expertos con una amplia experiencia en el tratamiento de membranas, como el catedrático de Tecnología de Medio Ambiente, José María Quiroga Alonso, los profesores María Dolores Coello Oviedo, Rocío Rodríguez Barroso y Miguel Suffo Pino, y la investigadora Asunción Acevedo Merino, así como el coordinador del Laboratorio de Energía Solar de la UCA, Rafael Jiménez Castañeda.

 

ENTREVISTAS: Energías Renovables

 
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