Un informe de síntesis de la Unión Europea, elaborado en el marco del proyecto Indicate LIFE y redactado por Buildings Performance Institute Europe (BPIE), analiza los costes y beneficios de las evaluaciones de carbono de ciclo de vida completo (WLC, por sus siglas en ingles) y de la construcción de edificios de bajas emisiones en toda Europa. El análisis busca responder a las preocupaciones habituales sobre el posible incremento de costes de los edificios bajos en carbono, al tiempo que identifica oportunidades para aplicar enfoques WLC de forma eficiente y viable.

El estudio se apoya en 41 estudios de caso en Austria, Croacia, Italia y Luxemburgo, además de en la evidencia procedente de países europeos considerados adelantados en esta materia. A partir de ese material, el informe revisa prácticas de mercado, experiencias iniciales regulatorias y los factores que impulsan o dificultan la incorporación del carbono a lo largo del ciclo de vida en los proyectos de construcción.
Edificios de bajas emisiones y ACV
Entre sus principales resultados, el informe señala los edificios de bajas emisiones pueden construirse a un coste comparable o inferior cuando las consideraciones de carbono de ciclo de vida se integran desde las primeras fases de diseño. Señala que el coste de realizar un análisis del ciclo de vida (ACV) de un edificio es reducido en relación con el presupuesto total de una obra. Según el análisis, suele situarse entre el 0,1% y el 2% del coste total del proyecto, y previsiblemente disminuirá a medida que aumenten la experiencia técnica y la normalización de los procesos.
El documento también indica que una perspectiva de carbono de ciclo de vida permite detectar con mayor precisión las oportunidades más eficaces para reducir emisiones, especialmente mediante la optimización del diseño y una selección más inteligente de materiales. Además del impacto sobre las emisiones, el informe atribuye a estas evaluaciones otros efectos, como mejores resultados de diseño, desarrollo de capacidades en el sector de la construcción y un mayor valor a largo plazo de los edificios.
En conjunto, estos resultados muestran que adoptar una perspectiva de ciclo de vida puede apoyar tanto los objetivos medioambientales como los económicos en el entorno construido.
Directiva EPBD y despliegue del enfoque de ciclo de vida en Europa
La publicación coincide con un momento relevante para el sector europeo de la edificación. La Directiva revisada sobre el rendimiento energético de los edificios (EPBD) incorpora requisitos para evaluar las emisiones de carbono a lo largo del ciclo de vida de los edificios, ampliando el foco más allá del rendimiento energético en uso para incluir las emisiones asociadas al conjunto de la vida útil del edificio.
De acuerdo con la directiva, la divulgación de las emisiones de gases de efecto invernadero del ciclo de vida será obligatoria para los edificios de gran tamaño a partir de 2028 y para todos los edificios desde 2030. El informe subraya que las consideraciones de carbono de ciclo de vida son más eficaces cuando se integran desde las primeras fases del diseño del proyecto, en lugar de incorporarse al final del proceso. Esta integración temprana permite identificar soluciones más rentables, optimizar materiales y evitar la ‘fijación’ de emisiones (carbon lock-in).