La empresa Molins ha presentado los resultados correspondientes al primer trimestre de 2026 en un entorno global marcado por la incertidumbre económica y geopolítica. En este contexto, la compañía ha registrado un sólido desempeño operativo, con crecimientos del 8% tanto en ventas como en EBITDA Ajustado, apoyados en la disciplina de precios, la eficiencia operativa y la contribución de adquisiciones selectivas. Los resultados del trimestre no incluyen a Secil, que consolida en Molins desde el 31 de marzo 2026.

Las ventas ascendieron a 268 millones de euros, un 8% más que en el mismo periodo del año anterior. La gestión de precios y la incorporación de nuevos negocios compensaron el impacto de la climatología en España y Portugal, así como el efecto desfavorable de los tipos de cambio, especialmente en Argentina. En términos comparables, con tipos de cambio constantes y el mismo perímetro de consolidación, las ventas aumentaron un 10%.
Evolución del EBITDA, desempeño regional
El EBITDA se situó en 54 millones de euros, un 4% superior al primer trimestre del ejercicio anterior, reflejando la traslación de precios sobre costes y las iniciativas de eficiencia operativa. En términos comparables, el EBITDA aumentó un 13%, con una mejora del margen hasta el 21,4%. Por su parte, el EBITDA Ajustado alcanzó los 90 millones de euros, un 8% más interanual, impulsado por el buen comportamiento de los negocios consolidados y la contribución destacada de México. En términos comparables, el incremento fue del 12%.
A nivel regional, Europa registró un aumento de ventas del 14%, mientras que Sudamérica mostró resiliencia en un entorno de elevada volatilidad cambiaria, con crecimiento comparable. El Norte de África mantuvo una evolución positiva apoyada en la estabilidad operativa. Entre las joint ventures, destacó México, donde las ventas y el EBITDA crecieron un 22%, impulsados por la recuperación de la demanda, la disciplina comercial y un contexto favorable del tipo de cambio.
En términos de apalancamiento, la compañía generó un flujo de caja operativo de 37 millones de euros. La deuda financiera neta se situó en torno a 1.400 millones de euros a cierre de marzo, tras el cierre de la adquisición de Secil. Aunque los resultados de la compañía portuguesa no consolidan en el trimestre, su financiación ya impacta en el endeudamiento de Molins. La operación se estructuró mediante un préstamo a largo plazo de 680 millones de euros y un préstamo puente de 500 millones de euros, con la previsión de refinanciación mediante una emisión de bonos high yield.
Adquisición de Secil
El cierre de la adquisición de Secil a finales de marzo de 2026 supone un hito estratégico para la compañía, reforzando su posicionamiento con un mayor equilibrio geográfico y una menor exposición a la volatilidad de divisas, al aumentar el peso de los ingresos denominados en euros. En términos pro forma 2025, la combinación de ambas compañías alcanza unas ventas de 1.638 millones de euros y un EBITDA Ajustado de 534 millones de euros, incluyendo sinergias.
La operación generará resultados positivos desde el primer año y permitirá capturar sinergias de forma progresiva, además de acelerar la agenda de sostenibilidad y descarbonización mediante el desarrollo de soluciones de menor huella de carbono.
En palabras del consejero delegado de la compañía, Marcos Cela, “en un contexto global todavía incierto, hemos iniciado 2026 con un desempeño operativo sólido, apoyado en la disciplina de precios, la mejora de la eficiencia y el compromiso de nuestros equipos. El cierre de la adquisición de Secil marca el inicio de una nueva etapa para Molins. Ahora nos centramos en avanzar en la integración con rigor, garantizando la continuidad del negocio y aprovechando nuestra mayor escala y una base más equilibrada para acelerar nuestra agenda de crecimiento sostenible y creación de valor a largo plazo”.