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El nuevo informe anual del OSE "Sostenibilidad en España 2009" detecta mejoras en la sostenibilidad ambiental en España.

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El Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) lanza la nueva entrega de su informe anual en la que se descubren valores positivos en importantes indicadores ambientales, debidos en parte a los efectos de la recesión económica. Ante esta coyuntura, el OSE propone un “progreso sostenible” para alejarnos de riesgos de nuevas crisis cíclicas en el futuro. En su análisis de situación, el OSE advierte que “las oportunidades están aquí y ahora”.

En sus primeros informes, “Sostenibilidad en España 2005 y 2006”, el OSE, puso de manifiesto el excesivo peso de la construcción y de las actividades inmobiliarias en el contexto de un modelo productivo español que entrañaba elevados riesgos de insostenibilidad.

Hoy, “Sostenibilidad en España 2009” descubre y analiza 165 indicadores ambientales, económicos, sociales e institucionales representados en forma de 373 mapas, 351 figuras, 27 tablas y textos que, de forma única, muestran cómo se encuentra España en materia de desarrollo sostenible.

Los últimos datos disponibles refuerzan lo ya aventurado por el OSE para orientar el sistema económico por la senda de la sostenibilidad; para Luís M. Jiménez Herrero, director ejecutivo del OSE, “las políticas ambientales son las políticas económicas más inteligentes para superar las fases recesivas y marcar la dirección del progreso sostenible”.

Los 165 indicadores se encuentran brevemente analizados en las primeras páginas de la obra por medio de una Evaluación Integrada que es más que un resumen del informe, ya que plantea una información estructurada con una visión global.

Dentro de los indicadores estrictamente ambientales (requerimiento de materiales de la economía y productividad de los recursos; energía; residuos; emisiones y ecoeficiencia en la industria; ecoeficiencia en el sector de la edificación; aire; agua; cambio climático; biodiversidad; desertificación y erosión; territorio, urbanismo e infraestructuras del transporte; y transporte), la mitad de los que usualmente muestran una situación negativa evolucionan favorablemente, según los últimos datos disponibles en 2009.

El informe “Sostenibilidad en España 2009” está estructurado en bloques temáticos y organizado en 26 capítulos que muestran en 452 páginas, a través de la cartografía, gráficos, imágenes y textos, y de forma sintética y divulgativa, la situación de sostenibilidad de nuestro país.

Se ha incorporado información de ámbito regional y su comparación con Europa a fin de comprender los principales desafíos inmediatos y futuros en el contexto de una dinámica europea. Además, en este informe del OSE, con sede en la Universidad de Alcalá, se han analizado los indicadores al mayor nivel de detalle espacial disponible, llegando en diversos casos a concretar varios indicadores a escala provincial y municipal.

A través del visor cartográfico de la Infraestructura de Datos Espaciales del OSE (IDE-OSE) se puede acceder, consultar y descargar la cartografía y datos de los principales indicadores del Informe Sostenibilidad en España 2009.

ALGUNOS DATOS DE INDICADORES PRINCIPALES

Producción y consumos sostenibles

  • Disminuyen algunas de las presiones ambientales más fuertes asociadas al modelo de desarrollo español, como las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) o los procesos urbanísticos relacionados con las viviendas iniciadas.
  • Las emisiones de GEI descendieron 8% en 2008, apuntalando el cambio de tendencia iniciado en 2006. La reducción de GEI podría alcanzar el 10% en 2009. Esta tendencia es consecuencia de la reducción del consumo de energía (-3,1% en 2008 en consumo primario y del -2,3 % de la energía final respecto a 2007) y de la intensidad energética de la economía, que permite mejoras en competitividad, con una mayor participación de las energías renovables.
  • También disminuye la cantidad de materiales utilizados en la economía nacional, es decir, mejora la productividad de los recursos. Pero aún persiste un modelo intensivo en materiales, que reclama un cambio hacia una mayor ecoeficiencia del metabolismo económico, con mejoras de productividad y competitividad, para acortar distancias con los países más avanzados de la UE (La productividad de España es de 0.86€/kg de materiales, mientras que la UE-15 se sitúa en 1,5).
  • Cae el peso económico de la agricultura, pero crecen sus impactos ambientales. Si bien aumenta considerablemente la agricultura ecológica y se cuenta con bases normativas sólidas para la sostenibilidad rural. En 2008 tuvo lugar un aumento del 25% en la superficie dedicada a agricultura ecológica (1.317.752 ha) y del 14% en el número de operadores (23.473).
  • Caída del peso económico de la construcción (en 2007 constituía el 12,3% del PIB y en 2009 ronda el 10%, aunque duplica la media de la UE-27), al tiempo que prosiguen las dificultades de acceso a la vivienda.
  • La construcción fue el sector económico que experimentó un mayor descenso entre 2007 y 2008. Las viviendas iniciadas descendieron un 59,63% en 2008 respecto a 2006 -año de mayor número de viviendas iniciadas-. Esta cifra cae más aún en el primer semestre de 2009, que supone una reducción del 66,03% respecto a 2008.

Empleo, cohesión social, educación, capital humano

  • Durante los años del crecimiento económico, España estuvo a la cabeza de la creación de empleo en Europa. Los indicadores que reflejan los rasgos generales de este periodo, como la tasa de actividad o la tasa de paro municipal, muestran que esta tendencia larga a la creación de empleo ha cambiado radicalmente con la caída en picado de la construcción y la crisis económica generalizada. Una caída interanual del -4,1% del PIB en el tercer trimestre de 2009 y un 17,92 de paro en el segundo trimestre de 2009 han venido marcando una situación de recesión económica.
  • Surgen dudas en torno a la agilidad de los procesos de producción de datos para captar los nuevos fenómenos que aparecen con la crisis más directamente relacionados con la cohesión social. Por ejemplo, el dato adelantado de la tasa de riesgo de pobreza para 2008 vuelve a incidir en las cifras antiguas que siguen estando alrededor del 20%, mientras que otras fuentes como Caritas inciden en el aumento de la pobreza severa.
  • Otro indicador estratégico dentro del modelo español, como el Abandono Educativo Temprano, puede sufrir grandes alteraciones durante la crisis, tras unos años en los que el extraordinario dinamismo de los sectores económicos de baja cualificación facilitaba un acceso rápido a un puesto de trabajo, de tal manera que el colapso del empleo en estos sectores ha traído una vuelta a la formación en espera de conseguir mejores cualificaciones que garanticen un empleo, si bien los indicadores todavía no reflejan cambios sustanciales ante una tendencia visible. El último dato del abandono educativo temprano de 2008, sigue señalando que un 31% de los jóvenes entre 16 y 24 años no sigue ningún tipo de educación formal.
  • España tiene una población muy concentrada territorialmente y con tendencia al envejecimiento y aumento de dependencia social. Las proyecciones de futuro a corto plazo hablan de un incremento de 3,8 millones de habitantes, lo que haría llegar la cifra de 49.084.332 personas para 2018 y supondría un crecimiento relativo de un 8,4% según cifras previstas por el Instituto Nacional de Estadística.
  • La Sociedad de la Información se ha expandido con fuerza en España en los últimos cuatro años. Todos los indicadores utilizados en esta sección muestran fuertes ascensos en todas las categorías de acceso y uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Tanto las empresas, como los hogares, han aumentado sus porcentajes de conexión a Internet y de acceso a la banda ancha. Las TIC pueden mejorar la sostenibilidad ambiental y la eficiencia energética desde un modelo de “desarrollo inteligente”. El sector de las Tecnologías de información tiene el potencial de reducir en un 15% las emisiones mundiales de CO2. Ese ahorro será cinco veces mayor que el realizado en el propio sector.

Territorio, infraestructuras y transporte

  • En España no se ha consolidado suficientemente el desarrollo de instrumentos de ordenación del territorio. A pesar de que todas las comunidades autónomas disponen de legislación de ordenación del territorio, sólo nueve tienen aprobados sus instrumentos regionales, Asturias (1991), Cataluña (1995), País Vasco, (1997), Aragón (1998), Illes Balears (1999), Andalucía (1999 y 2006), Canarias (2003), Navarra (2005) y Cantabria (2006). Algunas han formulado instrumentos de ordenación territorial en varias ocasiones sin llegar a aprobación, y otras están actualmente en trámite de formulación.
  • Los costes externos del transporte siguen siendo elevados y representan un problema importante en España. Se estima, según los estudios realizados por INFRAS-IWW, que puedan alcanzar entorno al 7% del PIB, valor ligeramente por debajo de la media europea (estimada entorno al 8-9% del PIB comunitario, según la AEMA).
  • Una parte importante de esos costes externos referida a los accidentes se ha reducido. Por cuarto año consecutivo disminuyó en España el número de víctimas mortales en accidentes de circulación. En 2008 este descenso fue del 19,8% respecto al año anterior. En cifras absolutas el número de fallecidos se situó en 3.100. Los accidentes en carretera causaron más muertos (2.466) que los accidentes en zonas urbanas (634). Esta reducción en los accidentes supone una reducción en los costes externos del transporte y una mejora del bienestar social.

Calidad ambiental

  • Al compás de la contracción del consumo, los residuos mejoran su gestión en tanto que las tasas de reciclaje siguen mejorando aunque todavía no alcanzan los promedios de los países comunitarios más industrializados de la UE. Los últimos datos disponibles muestran una tendencia al incremento del reciclado de papel-cartón (74,9% en el año 2008), vidrio (60,3% en el año 2008) y plásticos (33% en el año 2007), cumpliendo con los objetivos marcados en el PNIR 2008-2015.
  • La calidad del aire ha mejorado en términos absolutos en los últimos años, aunque en las medianas y grandes ciudades españolas aún no es satisfactoria. Existe un amplio porcentaje de población expuesta a niveles de contaminación que comportan serios riesgos para su salud. Según los últimos datos disponibles en 2009, en 2007, el 24% de los municipios españoles mayores de 100.000 habitantes superó la concentración media anual de PM10 (partículas menores de diez micras) establecida como límite para 2005, el 41% incumplió el límite diario vigente y el 20% de los municipios duplicaron el número de días establecidos como límite máximo.
  • La utilización y gestión del agua sigue representando un desafío para la sostenibilidad en España, aunque se aprecia un uso más eficiente y racional en el consumo doméstico. Según los últimos datos publicados en 2009 por el INE, el volumen de agua consumida en los hogares disminuyó un 2,7% en 2007 con respecto a 2006 y se situó en 157 litros por habitante y día. La tendencia a la mejora es menos significativa en los usos agrarios. En 2007 el uso del agua en las explotaciones agrarias ascendía a 16.210 millones de metros cúbicos; se consumió un 2,2% más que en 2006.

Energía, cambio climático y biodiversidad

  • En 2008 el consumo de energía primaria descendió un 3,1% respecto al del año anterior. Esta evolución respondía tanto a la continuidad del aumento de los precios de las energías primarias en los mercados internacionales en el primer semestre, como a la fuerte caída de la demanda en el segundo, en el contexto de la crisis económica internacional. La demanda de energía final decreció un 2,3% en 2008.
  • Como consecuencia de lo indicado, en 2008 mejoró significativamente la eficiencia energética, descendió un 4% la intensidad final y un 4,7% la intensidad primaria sobre el PIB respecto a 2007. La mejora de la eficiencia energética y la reducción del consumo de energía son claves para hacer frente al cambio climático, lo que requiere seguir propiciando procesos ecoeficientes y cambios tecnológicos más allá de los efectos derivados de la contracción de la demanda.
  • Crece el protagonismo de las energías renovables. En 2008, las energías de fuentes renovables cubrieron el 7,6% del consumo primario total (porcentaje que sería mayor si tratándose en general de generación de electricidad, como en el caso de la nuclear, se evaluaran en términos de la energía térmica equivalente para producir dicha energía eléctrica con ciclo de vapor). La eólica ha llegado puntualmente a superar la contribución de la energía nuclear.
  • Las energías de fuentes renovables aportaron en suma el 19,7% de la producción eléctrica. Estimaciones para 2009 señalan una participación del 25% en la producción de energía eléctrica.
  • El aumento de la producción de energías de fuentes renovables elevó el grado de autoabastecimiento energético en 2008 hasta el 21,6% (frente al 20,7% del año anterior), y redujo la factura del petróleo con menores costes ambientales, permitiendo un ligero avance en el objetivo de reducir la dependencia energética de la economía española.
  • En cuanto a 2008, las emisiones de GEI se redujeron un 8% respecto a 2007, según la información hecha pública por el MARM en mayo de 2009. Esto permite hacer previsiones de reducción de GEI del 18% respecto a 2007, situándonos alrededor del 34% por encima de las emisiones de 1990, año de referencia, y aproximándonos a los objetivos comprometidos.
  • Menores emisiones del sector eléctrico y del transporte: las emisiones acumuladas del sector eléctrico hasta el 30 de septiembre de 2009 ascendían a 47 Mt CO2, un 18,5% menores que las del mismo periodo de 2008, según los datos provisionales del MARM. Las emisiones acumuladas en el sector transporte por carretera hasta el 31 de agosto de 2009 eran 63 Mt CO2, un descenso del 5,2% respecto al mismo periodo del año anterior. Hasta el 31 de agosto, el conjunto de los dos sectores tuvo una reducción de emisiones del 11,2% respecto al mismo periodo de 2008.
  • En 2007 y 2008 las desviaciones de la temperatura media anual respecto al periodo 1961-1990 no fueron especialmente acusadas (+0.11 y -0.02ºC, respectivamente). En 2006 la desviación de la temperatura media anual fue la más elevada desde 1931 (+0,99ºC).
  • Es necesaria una mayor protección de ámbito nacional de las especies silvestres amenazadas. Excluyendo a los mamíferos terrestres, el porcentaje de taxones amenazados incluidos en el Catálogo Español varía entre el 10 y el 35%. Para el caso de la flora vascular, el porcentaje es del 10%. Las cifras de peces (25%) y anfibios (18%) resultan altas para las necesidades de conservación de estos grupos, con gran número de endemismos. Para reducir el número de especies incluidas en las Listas Rojas es esencial aumentar el área dedicada a la conservación de la naturaleza, así como mejorar la conectividad espacial y las condiciones ambientales de estas áreas, a través de la puesta en marcha e implementación de medidas de gestión adecuadas.

Procesos de sostenibilidad empresarial y gobernanza

  • La compra pública responsable ha evolucionado positivamente en los últimos años: los criterios sociales y ambientales en los pliegos de contratación han dejado de ser meramente testimoniales, para convertirse en una práctica habitual de las administraciones públicas.
  • España cuenta con 1.235 centros de trabajo certificados EMAS (sistema europeo de certificación de calidad ambiental en las empresas), lo que la sitúa en posiciones de liderazgo en el ámbito europeo. La certificación se concentra en el sector servicios y la hostelería y en las CCAA de Cataluña y Comunidad de Madrid.
  • Los procesos de gobernanza presentan una evolución favorable con avances en los procesos de participación social y servicios de administración más eficientes mediante las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
  • En 2008 se abrieron un total de 3.877 diligencias por infracciones ambientales, un 29,2% más que el año anterior. De estas, más de la mitad (58,4%) correspondieron a denuncias sobre ordenación del territorio y urbanismo. Las diligencias abiertas produjeron 715 sentencias, de las cuales 525 fueron condenatorias y 190 absolutorias.
  • Entre 2000 y 2007 las empresas aumentaron un 70% la inversión en materia de protección ambiental.

Responsabilidad para la sosteniblidad global

  • A pesar de la crisis, la Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD) crece aunque por debajo de sus objetivos, pero con una perspectiva de compromiso continuado a favor de la sostenibilidad del desarrollo mundial. En 2008, la ayuda fue del 0,43% de la renta nacional bruta y en 2007 fue de 0,37%. Para el 2009, está previsto que aumente hasta alcanzar el 0,5%.
  • En los últimos años se produjo un notable crecimiento de los fondos obtenidos y ejecutados. Los últimos datos, publicados en 2009, señalan que en 2007 se ejecutaron más de 5.800 proyectos, programas y convenios de cooperación para el desarrollo en 126 países principalmente en América del Sur, África Subsahariana, América Central, Norte y Caribe.

Enfrentar la crisis con un cambio de modelo y en clave de sostenibilidad

En la entrega anterior de Sostenibilidad en España (2008) se planteaba un análisis tomando como referencia la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible (EEDS) a partir de la evaluación de su batería de indicadores y de otros aspectos de especial relevancia para el modelo de desarrollo español.

Hoy, Sostenibilidad en España 2009 hace evidente la necesidad de apostar por una economía sostenible que debería de contemplar la integración de aspectos socioeconómicos, ambientales y globales para salir de la crisis con la mayor rapidez posible y por sendas que signifiquen un cambio estructural de los modelos de producción y consumo:

Una economía por sendas sostenibles

  • Tal como señala la EEDS, “la modernización de nuestro país exige que asumamos colectivamente el reto y la oportunidad que ofrece un modelo de desarrollo sostenible que haga compatible una dinámica de prosperidad económica, conjuntamente con el aumento del bienestar social y la mejora del medio ambiente”.
  • Sin duda, hay que entender que el marco de referencia para la nueva Ley de Economía Sostenible estará definido por las estrategias de sostenibilidad nacional y comunitaria, si bien abordará planteamientos específicos. El enfoque de la ley pretende contemplar la triple dimensión de la sostenibilidad. En su vertiente económica, creando un marco regulatorio de calidad con el fin de impulsar nuestro crecimiento potencial. En su vertiente social, creando incentivos apropiados en el ámbito de la educación, conocimiento e innovación, que sienten las bases de mejoras competitivas de la economía. Y en su vertiente ambiental, a través de iniciativas de crecimiento bajo en carbono, rehabilitación y de una gestión responsable de los recursos naturales.
  • Partiendo del difícil contexto actual, esta crisis puede convertirse también en una gran oportunidad para potenciar políticas que aceleren la transición hacia este nuevo modelo económico más prometedor y estable y sobre todo más oportuno y ventajoso en particular para España sobre todo en el área energética.

Nuevas medidas del desarrollo. “Más allá del PIB”

  • Para avanzar hacia el desarrollo sostenible, la economía debe contar con indicadores que contemplen los impactos sociales y ambientales (positivos y negativos) de los distintos procesos económicos, tanto de la producción y del consumo a nivel local como global, dando prioridad a la evaluación del bienestar y de la mejor calidad de vida frente a la primacía del crecimiento económico medido básicamente en términos de flujos económicos. Indicadores tradicionales, sobre todo el PIB, e incluso la productividad o la competitividad deben ser analizados junto a una batería más amplia de indicadores que completen una visión integrada y diversa de los aspectos cualitativos del bienestar.
  • Esta necesidad de ampliar el análisis con otros indicadores que midan el impacto e interacciones de los procesos productivos, esta propiciada por la OCDE y otros organismos internacionales, que promueven nuevos indicadores que acompañen y superen las limitaciones del PIB u otros indicadores económicos tradicionales como medida de bienestar y de la calidad de vida. Es imprescindible ir más allá del PIB e incluir aspectos como el cambio climático, la pobreza, la depreciación de recursos o salud, que sirvan para incorporar un índice de “bienestar económico sostenible”, un “índice de ahorro genuino” o de “huella ecológica”, entre otros.
  • Es de esperar que el desarrollo y aplicación de la Ley de Economía Sostenible en España permita avanzar hacia la sostenibilidad económica y también, como condición, su correcta evaluación con indicadores avanzados.

Cambio de modelo y empleo verde en una economía sostenible

  • El avance hacia procesos sostenibles requiere poner en práctica un fuerte desacoplamiento entre actividad económica y degradación ambiental, lo cual exige, sin duda, un cambio hacia un nuevo modelo productivo más eficaz (atender básicamente a las necesidades reales de la sociedad) y eficiente (hacerlo con menor uso de recursos, sobre todo energéticos y una menor degradación ambiental) con mayor valor añadido, más innovador y, por tanto, más competitivo.
  • La nueva economía sostenible debe de ser, ante todo, una economía baja en materia, energía y carbono, en la que el tamaño absoluto de los flujos de materiales se reduzca y las emisiones de GEI desciendan.
  • Las estrategias de salida de la crisis deben evitar repetir los fallos del ciclo anterior. Por ello, es indispensable encontrar modelos de gestión en los que empleo, medio ambiente y bienestar se refuercen mutuamente. En este sentido, es necesario apostar por la generación de “empleos verdes” en sectores que ya están emergiendo con fuerza, como las energías renovables e innovando también con criterios de eficiencia energética y de sostenibilidad en sectores básicos y tradicionales como la agricultura (intensiva integrada, extensiva, de calidad, ecológica) construcción (nuevos edificios, hacia la autosuficiencia energética, y básicamente reconstrucción y modernización del patrimonio construido en clave energética y de habitabilidad)
  • Para el desarrollo de este nuevo modelo también es necesaria una nueva política fiscal, una reforma fiscal ambiciosa -no sólo con fines recaudatorios, sino también de orientación y reforzamiento de las políticas y programas sociales (mayor progresividad) y de las políticas energéticas, de recursos naturales, agua, suelo… (internalización de costes, incentivos y gravámenes para la racionalización y gestión de la demanda)- para que finalmente el mercado y sobre todo la fiscalidad trabajen por la sostenibilidad y no al contrario (no hay sostenibilidad sin mejor fiscalidad).
  • La coyuntura actual ofrece unas grandes oportunidades para una reforma profunda de la estructura económica española. La caída del monocultivo de la construcción, basado en la vivienda de obra nueva, y de sus innumerables impactos ambientales, es una ocasión perfecta para redimensionar este sector hasta niveles en consonancia con las verdaderas necesidades sociales y evitando su inclusión en procesos especulativos, y para transformarlo hacia un modelo de mayor eficiencia energética y basado en la rehabilitación. Pero además, también es el momento para plantear verdaderas alternativas al modelo que hemos vivido en los años anteriores a la crisis.
  • Según estimaciones actuales, una rehabilitación energética y modernización ambiciosa de viviendas (medio millón de viviendas al año) y de edificios puede llegar a generar entre directos e indirectos en torno a 400.000 empleos al año, que absorberían ya y durante décadas, más de la mitad de los 800.000 empleos que se estima se han perdido en el sector. Según distintas fuentes, entre todas las categorías de energías renovables se calcula que se podrían crear entre 200.000 y 250.000 empleos estables para 2020.
  • El Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE), como parte de su compromiso con la sociedad civil está poniendo sus capacidades al servicio de este necesario cambio social, ofreciendo la mejor información disponible al alcance de todos y facilitando el debate y el intercambio de ideas sobre temas centrales para el cambio de modelo. En este sentido, el OSE ya trabaja junto a la Fundación Biodiversidad en un informe sobre economía sostenible y empleo verde en el que se analizará el estado y las perspectivas de este último en España, al tiempo que se pondrá en marcha una Plataforma de Comunicación en la materia que sirva como referente informativo, punto de encuentro y generación de dinámicas favorecedoras de nuevos yacimientos de empleo vinculados a los procesos ecológicos.
  • El giro en las políticas públicas hacia una economía más sostenible que genere empleos verdes es una tendencia internacional a la que España no sólo debe de sumarse sino que debe de liderar.

Desarrollo territorial, urbano y rural, equilibrado y sostenible

  • Hay que asumir una etapa de transición del sistema de producción y consumo hacia la economía sostenible del futuro. Pero, al mismo tiempo, hay que plantear una transición urbana sostenible conjuntamente con una transición rural cimentada en una nueva cultura del territorio y de sus valores socioeconómicos y patrimoniales.
  • Las ciudades y los procesos urbanos suponen un enorme peso dentro del balance de sostenibilidad en España que compromete los procesos socioeconómicos y ambientales de las zonas rurales. El interés por lo urbano, no puede desviar la atención prioritaria que requiere el olvidado y desfavorecido mundo rural. Una realidad polifacética y diversificada que territorialmente ocupa un 90% del espacio con un tercio de la población.
  • Se necesita un nuevo paradigma del mundo rural: el desarrollo rural sostenible; un nuevo modelo que sentencie definitivamente que lo rural no es sinónimo de declive, sino que asegure que en el campo son posibles nuevos estilos de vida de calidad basados en modos de producción equitativos, saludables y perdurables.
  • La revalorización del territorio y la gestión sostenible del patrimonio natural, cultural y paisajístico de forma integrada es un requisito previo del nuevo modelo de desarrollo que necesitan los sistemas rurales sobre bases sólidas de conocimiento, sensibilización y capacitación del mundo rural.
  • Evaluar, reconocer y saldar el déficit ecológico o la deuda con el mundo rural, es clave para su sostenibildad y entrada por la puerta grande en una Economía Sostenible, por lo que es básico sea parte de la Ley de Economía Sostenible como Ley troncal que complete la legislación mencionada existente y cree mecanismos también sostenibles de generación de recursos.

España tiene unas condiciones de partida envidiables para afrontar esta transición hacia la economía sostenible. Pero las condiciones de partida no lo son todo, hace falta un marco institucional que sirva de apoyo para la expansión y la consolidación de estas tendencias tal como están planteando una serie de países en sus planes de estudio.

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