Se inaugura en Madrid el mayor proyecto corporativo europeo, el Distrito C de Telefónica, obra del arquitecto Rafael de La-Hoz.

Inaugurado por SS.MM. los Reyes de España, el proyecto ha obtenido recientemente el Premio “Obra Internacional” en la XIª Bienal Internacional Argentina BA07.

Para Rafael de La-Hoz “Distrito C representa además el primer espacio privado europeo abierto. El campus es de libre acceso, 24 horas al día durante todo el año, para cualquier persona que desee visitarlo”.

Situado al norte de la capital de España, y con una fuerte identidad arquitectónica, el proyecto que responde a una filosofía arquitectónica de desarrollo sostenible, es un gigantesco campus empresarial envuelto en piel de cristal, coronado por la mayor marquesina de paneles solares de Europa.

 

Los 26.000 m2 de placas solares que recubren el toldo-cubierta transforman energía solar en electricidad, 4.389.000 kw/h/año, lo que supone la reducción en 2000Tn de CO2 emitidas a la atmósfera.

La nueva sede de Telefónica, Distrito C, que por sus dimensiones es el mayor proyecto corporativo europeo y uno de los mayores del mundo, acoge a sus doce mil empleados en una única sede ubicada al norte de Madrid, en Las Tablas.

Un total de 16 edificios, 400.000 metros cuadrados, y 6.000 plazas de aparcamiento son algunas de las cifras que perfilan Distrito C, proyecto ubicado en las Tablas.

Caracterizado por la homogeneidad de las edificaciones, unificadas por una inmensa cubierta, el nuevo campus empresarial se extiende sobre un rectángulo de 200.000 metros cuadrados de superficie y otros tantos bajo rasante. El distrito se divide en cuatro fases, en cada una de las cuales se levantan dos edificios de cuatro alturas y una torre de diez plantas. A estas doce edificaciones se añade un inmueble singular –el Edificio Central- donde se ubica la dirección de la compañía, otro que acoge todos los Servicios de hostelería (está abierto al público) y un tercero en el que se ha instalado una guardería, un gimnasio y un centro de salud para los trabajadores de la compañía.

El proyecto utiliza un único material de recubrimiento en la fachada: el vidrio. Se recurre a toda su gama, desde la transparencia total como cualidad intrínseca del vidrio, hasta la opacidad artificial y absoluta del vidrio serigrafiado de color. Para lo primero se utiliza vidrio extraclaro de grandes dimensiones –4 x 2 m-. Para la opacidad total, se ha utilizado un nuevo tipo de vidrio desarrollado específicamente para el proyecto y que gracias a una avanzada tecnología compatibiliza la visión interior con la opacidad exterior.

Técnicamente la fachada se construye mediante un sistema modular de doble muro cortina. La combinación de cualidades filtrantes y distancias entre capas consigue reducir el factor solar resultante –relación entre luz visible transmitida y calor rechazado- hasta el 19%. Esta favorable relación es imprescindible para la instalación del sistema de aire acondicionado de viga fría con sus reducidos costes de mantenimiento.

Salvo las cuatro torres, todos lo edificios están coronados por una imponente marquesina, una cubierta que recorre las construcciones unificando el complejo. Asimismo, la marquesina, que tiene como objetivo refrescar y dar sombra a las zonas comunes y a los corredores que comunican internamente las cuatro fases, representa el soporte de la mayor superficie de paneles solares fotovoltaicos (16.000) de toda Europa.

En Distrito C se ha desarrollado un cuidado proyecto de paisajismo que se ha supeditado a la arquitectura y se ha organizado entorno a un gran estanque.

Vitro en el Distrito C

La nueva Ciudad de las Comunicaciones de Telefónica, con sus 140.000 metros cuadrados de superficie acristalada en la fachada, constituye en estos momentos la actuación urbanística de mayor envergadura en términos de vidrio que se ha ejecutado en España y resto de Europa. La fachada está formada por una doble piel de vidrio exterior, conectada a la fachada interior mediante unas costillas de vidrio estructural. El conjunto de fachada supone más de 60.000 metros cuadrados de cerramiento, el doble si hablamos de superficie de vidrio.

La dificultad del proyecto está en asegurar un diseño fiable del conjunto de la piel interior, que se ejecuta como un sistema de fachada modular, y al mismo tiempo permitir que a su través se fijen las costillas de vidrio que reciben la carga de peso propio, viento frontal y viento lateral de la piel exterior de vidrio.

Rafael de La-Hoz ha querido conseguir una caja abstracta y transparente, similar a un cubo de hielo y para ello, seleccionó un vidrio serigrafiado con puntos de colores blanco y negro. Vitro Cristalglass presentó la opción de vidrio que encajaba con los deseos del arquitecto y el producto seleccionado fue SUPERDUAL-T® combinado con MULTIPACT® sobre vidrios extraclaros y SOLARLUX® Supernatural 70/40.

SUPERDUAL-T® es un producto de Vitro Cristalglass expresamente diseñado para este proyecto. Su desarrollo ha roto barreras anteriores permitiendo obtener un doble efecto visual: mirando la fachada desde el exterior se percibe una apariencia totalmente blanca gracias a la multitud de pequeños puntos blancos aplicados al vidrio; desde el interior y debido al efecto óptico, apenas se perciben esos puntos permitiendo la total visión a través del vidrio. Esta singular propiedad puede derivarse incluso a diseños más vanguardistas creando formas holográficas, percibidas desde el exterior y no desde el interior.

Las fachadas con vidrio SUPERDUAL-T® permiten obtener grandes ahorros en energía gracias a su óptimo factor solar; este aspecto resulta de principal importancia cuando hablamos de grandes superficies edificadas donde la optimización del gasto en climatización es uno de los principales puntos a tener en cuenta.

En Vitro están sensibilizados con cuidado del medio ambiente y la sosteniblidad de la arquitectura y construcción, y su inquietud es la de contribuir al fomento de estos valores. Desde Vitro se estima necesario mantener un compromiso con el desarrollo sostenible y contribuir al asentamiento y a la aplicación de una cultura medio ambiental basada en el compromiso con los valores del desarrollo sostenible.

Rafael de La-Hoz, el arquitecto

Nacido en Córdoba, España, en 1955, Rafael de La-Hoz es arquitecto graduado por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. En la actualidad, dirige uno de los mayores estudios de arquitectura españoles participando en proyectos de planificación urbana y realizando importantes conjuntos arquitectónicos en España, Portugal, Polonia y Emiratos Árabes Unidos.

Su trayectoria y su obra han situado a su estudio, Rafael de La-Hoz Arquitectos, en el directorio de los principales estudios de arquitectura del mundo, según constata la revista inglesa “World Architecture Survey”.

Su reconocimiento internacional le ha valido la obtención de premios como el Premio “Obra Internacional 2007”, obtenido en la XIª Bienal de Arquitectura Argentina (Buenos Aires); el “Premio del American Architecture Awards 2004” otorgado por el Chicago Atheneum (USA); el Premio MIPIM 2007 –premio al mejor edificio de oficinas del mundo- por el edificio sostenible “Pórtico” y el Premio “Bex Awards 2005”, obtenido en Grecia.

En España, el reconocimiento de su trabajo incluye las recientes “Distinciones COAM 2005 y 2007 a la Obra de los Arquitectos”, premios otorgados por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.

Profesor visitante en la Universidad Camilo José Cela, participa en numerosas conferencias, actividades y jurados, y su obra se publica en libros y revistas de arquitectura de ámbito nacional e internacional.

Entre los proyectos que actualmente desarrolla se encuentran las Torres de Hércules -con sus 100 m de altura, futuro techo de Andalucía-, la nueva sede de Repsol en Madrid, El Juzgado de lo Penal en la Ciudad de la Justicia de Madrid, un complejo hotelero-residencial en Varsovia (Polonia), una torre de oficinas, viviendas y comercios en Naj Mat en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos) y la planificación de la Ampliación de la Marina de Vilamoura (Algarve, Portugal).

Telefónica, la compañía

Telefónica es hoy una de las primeras empresas de Europa y del mundo. Desde aquel 19 de abril de 1924, cuando Telefónica nace para impulsar las nacientes telecomunicaciones en España y ponerlas al alcance de todos, la Compañía ha pasado de 78.000 clientes con los que terminó su primer año de existencia, a los más de 245 millones de clientes que tiene hoy en todo el mundo. Además, Telefónica ha realizado un esfuerzo importante en cuanto a creación de empleo: El Grupo ha crecido de algo más de 8.750 empleados en 1926 a los casi 250.000 profesionales que trabajan directamente con Telefónica.

 
 
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