La adaptación de los espacios urbanos mediante soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar el cambio climático, especialmente en patios y entornos escolares, aporta beneficios tanto a los menores como a la ciudadanía en general. Así lo revela Coolschools, un proyecto europeo liderado por la Universidad Abierta de Cataluña (UOC) y la Universidad Politécnica de Cataluña – BarcelonaTech (UPC). Durante tres años, la iniciativa ha analizado cómo la incorporación de elementos naturales en los entornos escolares contribuye a la adaptación al cambio climático.

El proyecto Coolschools ha contado con más de 1,5 millones de euros de financiación del fondo europeo Urban Transformation Capacities (JPI Urban Europe), en colaboración con la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y la Unión Europea NextGenerationEU/PRTR. La iniciativa se enmarca en la misión de investigación Salud digital y bienestar planetario y contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU: educación de calidad (ODS 4), industria, innovación e infraestructura (ODS 9) y reducción de desigualdades (ODS 10).
Beneficios de la renaturalización de patios escolares
Los resultados del proyecto se han recogido en un artículo publicado en la revista Nature Climate Change, que evalúa intervenciones de renaturalización en patios escolares de Barcelona, Bruselas, París y Róterdam. El análisis combina perspectivas de las ciencias naturales, biomédicas, sociales y de la educación, y ha contado con la participación de 16 socios, entre ayuntamientos, universidades, centros de investigación, asociaciones, cooperativas sociales y organizaciones internacionales.
El proyecto ha tenido como fin demostrar cómo los patios escolares pueden convertirse en refugios climáticos y nodos estratégicos para la acción urbana. Entre sus objetivos se incluyen promover prácticas de gobernanza inclusiva, desarrollar el concepto de refugios climáticos basados en la naturaleza, impulsar la transformación urbana a mayor escala y evaluar impactos desde un enfoque integral que contemple justicia social, biodiversidad, salud pública, seguridad, gobernanza y calidad educativa.
Coolschools subraya que la renaturalización de entornos escolares contribuye a la reducción de la temperatura, la restauración ecológica y la educación de calidad, creando espacios saludables, seguros, lúdicos, equitativos y preparados para el clima. Además, estos espacios tienen potencial transformador para barrios y ciudades, fomentando el diseño urbano inclusivo y resiliente, la participación comunitaria y el acceso equitativo a la naturaleza.
Escuelas como nodos estratégicos de cambio social
La iniciativa resalta que las escuelas pueden actuar como nodos estratégicos para el cambio climático positivo y como palancas de transformación social, influyendo en otros sectores y en la relación de las personas con la naturaleza. Se destaca la necesidad de que las autoridades prioricen la inversión en la adaptación y mantenimiento de patios escolares y espacios urbanos basados en la naturaleza, asegurando recursos suficientes para generar un impacto duradero en la sociedad.
En definitiva, Coolschools demuestra que integrar la naturaleza en los entornos escolares no es solo una estrategia de adaptación climática, sino una inversión en la educación, la salud y la sostenibilidad de las ciudades, con beneficios potenciales para toda la sociedad.