La empresa Schneider Electric ha presentado EcoStruxure Building Activate, una plataforma IoT en la nube diseñada para simplificar la gestión energética y operativa de edificios pequeños y medianos de menos de 10.000 m². La solución permite a propietarios y operadores reducir hasta un 50% los costes energéticos y aproximadamente un 60% las emisiones de carbono operativas, garantizando un retorno de la inversión en menos de dos años.

Según Víctor Moure, vicepresidente de Digital Energy y Power Products de Schneider Electric en la zona ibérica, los edificios pequeños y medianos representan cerca del 90% del parque inmobiliario europeo y seguirán en uso hasta 2050. “Históricamente han carecido de soluciones asequibles para eficiencia energética y operativa. EcoStruxure Building Activate permite avanzar en cumplimiento normativo, eficiencia y control operativo de manera simultánea, con recuperación de inversión en menos de 18 meses”, afirma.
Optimización del consumo energético
La plataforma de Schneider Electric está orientada a sectores como retail, hostelería, sanidad, educación y oficinas, y opera bajo un modelo Software-as-a-Service (SaaS), eliminando la necesidad de grandes inversiones iniciales en licencias o hardware. Los usuarios acceden a sus servicios mediante suscripción recurrente, mientras que la plataforma abierta se integra con climatización, iluminación, refrigeración y otros sistemas, siendo accesible desde web y móvil.
La plataforma permite reducir la demanda energética hasta en un 48%, óptimo para instalaciones con sistemas limitados o inexistentes. La gestión de operaciones posibilita resolver de manera remota hasta el 90% de las incidencias, optimizando en tiempo real climatización, iluminación y otros sistemas tanto de un solo edificio como de una cartera completa.
También incluye la gestión del espacio de trabajo, mejorando las condiciones interiores hasta en un 25% mediante ajustes automáticos de calidad del aire, temperatura y humedad, creando entornos más saludables y confortables para empleados y clientes.
Por último, la gestión de activos reduce hasta un 30% las incidencias operativas mediante alertas de anomalías y mantenimiento preventivo, prolongando la vida útil de los equipos y reduciendo riesgos de interrupción. Un ejemplo de su eficacia se observa en el Hotel Grand Monarque, que logró reducir un 15% su consumo energético en solo seis meses y alcanzar la amortización total de la inversión en menos de un año.