Manuela Navarro ha recibido por parte del Gobierno de España la Cruz de la Orden del Mérito Civil por su labor en defensa del derecho a la vivienda. Desde el activismo vecinal, ha liderado la rehabilitación energética del barrio del Poblado Dirigido de Orcasitas, en Madrid. Gracias a su labor, se ha modernizado este barrio madrileño, se ha aumentado el confort de las viviendas y se ha reducido la factura energética de sus vecinos. De todo el proceso para conseguirlo habla en esta entrevista Manuela Navarro, que explica que fue un proceso arduo, pero que mereció mucho la pena. Ahora disponen de edificios sanos sin amianto, seguros sin los antepechos y, gracias a la rehabilitación energética, con un gran confort dentro de las viviendas. El nuevo proyecto en el que trabaja en la actualidad es la instalación de paneles solares. Manuela Navarro anima a otros barrios a seguir los pasos del Poblado Dirigido de Orcasitas, un barrio que, gracias a su trabajo, se ha convertido en referencia para comunidades de dentro y fuera de España.

CONSTRUIBLE: El Gobierno te ha otorgado la Cruz de la Orden del Mérito Civil por tu defensa del derecho a la vivienda. El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha destacado tu activismo para cambiar el barrio del Poblado Dirigido de Orcasitas y mejorar la vida de la gente que lo habita. ¿Qué significa para ti este reconocimiento?
Manuela Navarro: Bueno, pues como uno se puede imaginar era algo totalmente impensable en mi vida. Cuando la ministra de Vivienda y Agenda Urbana Isabel Rodríguez me lo comunicó, precisamente el 8 de marzo conmemorando el Día Internacional de la Mujer, aparte de la sorpresa, me sentí, me siento, realmente, emocionada y desde luego, muy muy agradecida. Para mí es un honor y un grandísimo orgullo recibir esta condecoración que me da una mayor motivación e impulso para continuar ayudando a mi barrio y mis vecinos, o de otros barrios, porque entiendo que todos, vivamos donde vivamos, somos vecinos y entre vecinos tenemos que ayudarnos.
CONSTRUIBLE: Desde el año 2014, cuando comenzó todo, ¿cómo ha sido el trabajo llevado a cabo para liderar desde el activismo vecinal la rehabilitación energética del barrio del Poblado Dirigido de Orcasitas? ¿Cuál fue el origen del movimiento y los principales motivos para llevarlo a cabo?
Manuela Navarro: El trabajo ha sido arduo, mucho pensar cómo y qué hacer y a quién recurrir. Muchísima preocupación. Muchos palos de ciego y horas buscando información y solicitando reuniones, decenas de cartas y emails explicando y solicitando ayuda a las distintas Administraciones, hasta que por fin llegaron esas primeras reuniones y comenzó el camino para poder informar a los vecinos, con soluciones.
Todo comenzó cuando una vecina amiga me comentó que se había caído un trozo de piedra de una de las fachadas del barrio, lo que nos parecía imposible, y cuando fuimos a verlo comprobamos, con gran estupor, que así era. De una fachada se había caído un gran trozo de antepecho de unos 600 kg, afortunadamente, sin consecuencias físicas para nadie.
Eso fue el origen; y el motivo, lógicamente, dado que cada edificio tenía (ya hablo en pasado porque la mayoría de bloques están rehabilitados) 44 antepechos de 1.200 kg cada uno, y eran un peligro latente, informar a los vecinos y lo más importante, exponerlo a las Administraciones, que entendieran la grave situación y pedirles ayuda para poder afrontar las obras necesarias; y evitar otros posibles desprendimientos, pues si ya había ocurrido una vez, en cualquier momento, podía volver a ocurrir y era fundamental evitar el peligro que eso suponía para vecinos y viandantes.
CONSTRUIBLE: ¿Te encontraste muchas piedras en el camino?
Manuela Navarro: Muchas. Todo fue una carrera de obstáculos agotadora. Lo primero, porque yo también era afectada «latente» y me preocupaba tremendamente la situación. Y lo inmediato e importante era avisar, como ya he dicho antes, a todos los vecinos para que cada uno actuara en consecuencia. Y ahí empezó una locura, desde algunos vecinos y vecinas en contra, no queriendo escuchar, negando absolutamente todo diciendo que yo tenía intereses personales, llegando, incluso, a graves insultos; hasta, días y días, horas y horas, dedicada a llamar a las puertas de las distintas Administraciones, con un book de fotos que hice del barrio aparte de la caída de la «piedra» para que vieran la realidad, pues si no era difícil entender que de una fachada se hubiera caído una piedra y de 600 kilos, cuando generalmente entendemos que las fachadas son lisas.
Paralelamente a todo esto, buscando información, durante días y días, con una media de 3 horas diarias, en el Registro de la CAM, sobre memorias de calidades en la construcción del barrio o cualquier información que pudiera dar indicios del porqué de la caída.
También ofrecí mi casa y se hicieron catas para ver si los antepechos podrían caerse por un problema de los enganches, pedí que se hicieran pruebas de resistencia del hormigón, adhesividad del SATE, todo con el fin de obtener datos y poder acometer de manera fiable y segura la rehabilitación. También se hicieron termografías y pruebas de Blower Door para obtener la máxima información de las viviendas. Fue una época dura, sobre todo por las zancadillas de algunos vecinos y vecinas que nunca llegué a entender porque, éramos, precisamente, todos vecinos.
CONSTRUIBLE: ¿Cuáles han sido las principales barreras en el proceso de rehabilitación del barrio del Poblado Dirigido de Orcasitas?
Manuela Navarro: Ha habido varias, pero la más importante, que en principio frena, es la cuestión económica. La económica y los tiempos de las Administraciones en resolver las subvenciones, los tiempos en el pago de algunas de ellas y también problemas con algunas empresas constructoras que no cumplen los tiempos y que no trabajan tan profesionalmente como debieran jugando con la paciencia de sus clientes, que se les olvida que lo son, alargando, sin motivo alguno, cuando se ha hecho el grueso de la obra, los «remates» durante semanas y semanas. Afortunadamente, estas empresas no continuaron en el barrio, y gracias a que tiene el 94% de las obras contratadas, se siguen efectuando de manera satisfactoria la renovación.
Pero la mayor barrera es el IRPF. Siempre que puedo, reclamo públicamente la nula fiscalidad de las subvenciones pues tener que declararlas supone, especialmente para los más vulnerables, un gran perjuicio, a lo que se suma, en algunos casos, la repercusión para los que cobran el IMV, o cobran un complemento de mínimos, becas de todo tipo, etc. Esa es una barrera que, por más que la peleo, no he conseguido saltar, pero sigo en ella.
Otra barrera en ocasiones es la financiación, dado que todas las comunidades necesitan de ella para pagar la parte no subvencionada. Afortunadamente, gracias a que el Ayuntamiento de Madrid firmó un acuerdo con el ICO para que los bancos que quisieran adherirse dieran financiación a las comunidades de propietarios (esto lo desconoce mucha gente y es algo importante para conocimiento de los vecinos por la gran ayuda que supone), y gracias a ello hay varios bancos que lo hacen, aliviando así la carga económica a los vecinos y evitando grandes derramas que en ocasiones no se pueden asumir.
Como he dicho anteriormente, y a pesar de la mala prensa que algunas veces tiene la Administración, ésta está a favor de ayudar a los vecinos y apoyar las iniciativas de renovación de edificios. También me gustaría reseñar y con mayúsculas, a quien tenga que escuchar, que los barrios pagan, que las comunidades de propietarios pagan, que los compromisos que adquieren, por muy humildes que sean los barrios, los cumplen.
Ruego que, por favor, no los estigmaticen por ser un barrio u otro o dependiendo de la zona donde se ubica. Yo pido que se vaya a conocer los barrios y comprueben que se vive como en cualquier otra zona, dependiendo de sus posibilidades. Mi barrio, por ejemplo, del que me siento orgullosa, es abierto, tranquilo y solidario, invito a que nos visiten y comprueben lo que digo y el cambio efectuado.
CONSTRUIBLE: En 2019, en el VI Congreso Edificios Energía Casi Nula (EECN) organizado por Grupo Tecma Red, presentaste tu ponencia ‘Reconvirtiendo el barrio Poblado Dirigido de Orcasitas: de peligrosos desprendimientos de antepechos de 1.200 kg a energía casi nula y máximo confort’. ¿Qué supuso para ti tu participación en el congreso y qué ha supuesto para el impulso del proyecto?
Manuela Navarro: Mi participación en el Congreso fue la primera vez que hablaba en público y exponía el proceso con una presentación. Era toda nervios, pero supuso para mí una gran oportunidad de contar una realidad que estaba ocurriendo en mi barrio y que todo el mundo escuchara y tomara nota de lo que, como vecina afectada, vivía de primera mano con el fin de que la Administración correspondiente tomase nota de las reivindicaciones a nivel fiscal y, sobre todo, que se escuchara a los vecinos, ya que somos quienes sabemos la situación y necesidades de nuestros barrios.
Mi participación fue algo importante porque, a raíz de ella, las distintas Administraciones contactaron conmigo cambiando impresiones en cómo poder agilizar los trámites y facilitar a los vecinos, al igual que otras entidades me invitaron a contar en Jornadas y Congresos el proyecto de nuestro barrio y la visión como vecina; y algo muy importante para mí y mi barrio es que se nos conozca y reconozca por nuestro nombre: Poblado Dirigido de Orcasitas.
CONSTRUIBLE: El Poblado Dirigido de Orcasitas se ha convertido en un barrio de energía casi nula. ¿En qué medida se ha transformado este barrio madrileño? ¿Cuáles han sido los principales resultados obtenidos? ¿Y los beneficios para sus vecinos?
Manuela Navarro: El cambio en el barrio ha sido radical. Tenemos edificios sanos sin amianto, seguros sin los antepechos y, gracias a la rehabilitación o renovación energética, con un gran confort dentro de las viviendas que hace que no se ponga o se ponga muy poco la calefacción, con lo que eso supone de ahorro económico para los vecinos, como de energía, y algo muy importante, una mejora en la salud.
Por edificio, hemos dejado de emitir entre el 58 y 70% de emisiones de CO2 a la atmósfera, y además tenemos edificios nuevos y luminosos, también, exteriormente.
El proyecto del conjunto de rehabilitación de los edificios que se está realizando ha sido a través de un concurso de ideas que se celebró en la Fundación Arquitectura COAM del cual salió elegido el arquitecto Jose Luis López Delgado, con el fin de que todos guarden una uniformidad de fachadas y actuaciones. Y, gracias a ello, tenemos unos edificios luminosos y una estética de fachadas preciosa que nos hacen sentirnos muy orgullosos.
Como curiosidad diré que desde la rehabilitación hemos notado un incremento de aves en el barrio, desde un autillo (que me encanta escucharle), hasta una pareja de milanos, según me dijo un vecino, gorriones que han vuelto y otras variedades que nos indican lo cómodas que están en el entorno.
Y cabe destacar también que la rehabilitación o renovación no es solo una obra. Es muy importante reseñar que mi barrio, en solo 7 años desde que comenzamos las obras, tiene totalmente renovados 90 edificios de los 107 que tiene en altura y ya están beneficiadas 1.810 familias, más 10 unifamiliares, estando contratadas las obras del resto de bloques, por lo que calculamos que en 2 o 3 años estén totalmente terminados.
Además, desde el año 2018 mi barrio está dando trabajo continuado a muchos sectores implicados en la renovación de los edificios, empezando por los arquitectos que son la punta de lanza, empresas constructoras que requieren de muchos actores y fabricantes, fabricante de SATE, etc. Yo he llegado a contar hasta 13 sectores necesarios en la renovación de los edificios, incluyendo los externos: alarmas, etc. Y no solo da beneficio a determinados sectores sino que también afecta positivamente a los comercios del barrio; cafeterías, tiendas de ultramarinos, mercado, panaderías, estanco, etc, dado que todos los trabajadores recurren a ellos para sus necesidades, dinamizando la economía del barrio.
CONSTRUIBLE: Y ahora, ¿cuáles son los siguientes pasos a dar para continuar mejorando el barrio y la eficiencia energética de sus viviendas? ¿Qué nuevas iniciativas se están llevando a cabo ahora o está previsto desarrollar?
Manuela Navarro: Desde hace cuatro años, por una sugerencia de un buen amigo que sabía mucho de ellas, empecé a ver la posibilidad de crear una Cooperativa Energética Local de barrio para instalación de paneles solares en beneficio de todos los vecinos que quieran adherirse, incluyendo hasta los de un radio de 5 km. Ha sido y todavía es, un proceso complejo y muy largo, pero como todo, se ha querido hacer muy bien y con seguridad para todos y ya contamos con unas 300 familias apuntadas.
Vamos a instalar la primera fase en un par de meses que constará de 5 bloques y 2 unifamilares con una generación aproximada de 200.000 kWh y dará cobertura a muchos vecinos. Se hará todo por fases, según se vayan adheriendo a la cooperativa vecinos y edificios para instalar. La verdad es que es una oportunidad para todos porque por una mínima inversión, ya que se va a costear con las subvenciones del Ayuntamiento, vamos a obtener una rebaja en nuestro recibo de electricidad y, además, de nuevo, beneficiaremos al medio ambiente por no emitir emisiones.
El Ayuntamiento, muy interesado e involucrado, nos ha cedido una cubierta para la instalación de paneles, lo que permitirá que con los 216 que se instalarán en ella se generarán miles de kWh para beneficio, como he dicho, de todos los que se apunten a la cooperativa. Es un proyecto también precioso que ha puesto a nuestro barrio a la cabeza de la rehabilitación energética poniéndonos como modelo a seguir.
CONSTRUIBLE: El gran cambio que ha vivido el Poblado Dirigido de Orcasitas se está extendiendo a toda España y Europa. La rehabilitación energética vive un momento histórico con nuevas normativas y ayudas. ¿Cómo valorarías el trabajo desarrollado hasta ahora por los poderes públicos? ¿Qué trabas crees que existen para impulsar las rehabilitaciones?
Manuela Navarro: Hay que reconocer el trabajo e interés de las distintas Administraciones Públicas en favor de la rehabilitación o renovación energética pues a lo largo de estos 12 años, desde que comencé este camino, he podido comprobar cómo es algo que tienen en primera línea con el fin de que los barrios, y en consecuencia sus vecinos, obtengan viviendas energéticamente eficientes que les proporcionan una mejor salud, una mejor calidad de vida, gran confort y por supuesto ahorro tanto de energía como económico, al no tener que poner prácticamente la calefacción, así como quitar amianto y otras actuaciones beneficiosas para el edificio. Todas ellas ofrecen diferentes subvenciones que permiten la realización de las obras y algunas de ellas son compatibles, con lo que todavía facilita más la opción de las comunidades o unifamiliares.
Las trabas son las que he comentado antes, pero además sería altamente beneficioso la uniformidad de las bases de subvenciones de las distintas Administraciones, una ventanilla única, los tiempos, la agilidad en las resoluciones, al igual que en las licencias y una buena información, cercana, entendible y con facilidad de acceso a los vecinos.
CONSTRUIBLE: Tras convertirse el Poblado Dirigido de Orcasitas en un barrio de referencia y de inspiración para comunidades de dentro y fuera de España, ¿qué recomendarías a los vecinos de otros barrios? ¿Cuál es la clave para involucrar a una comunidad y conseguir que la rehabilitación energética se lleve a escala de barrio?
Manuela Navarro: Cuando voy a otro barrios mi mensaje es el de una vecina más que ya ha pasado por ese proceso y puede ayudarles en los pasos a dar, explicarles los trámites, los primeros pasos para obtener información, cómo hacerlo, con lo que se van a encontrar y resuelvo sus dudas, que suelen ser muchas y con mucho temor hacia algo que quieren emprender pero que les resulta altamente costoso y que, además, dudan que las Administraciones cumplan por algunas malas experiencias de otros barrios según sabían de años atrás.
Les tranquilizo y les aseguro que eso ha cambiado y las Administraciones están a favor. Les animo, encarecidamente, que hablen directamente con ellas ya que, pese a las reticencias que puedan tener, la Administración es más accesible a la ciudadanía de lo que nos imaginamos y que, además, cumple con lo publicado en las subvenciones. Y por supuesto me pongo a su disposición como una vecina más si en algo puedo ayudarles.
Siempre animo a que se lancen y hagan las obras, porque es algo de lo que no se van a arrepentir. Que es posible hacerlo y, aunque es entendible su reticencia y preocupación, la realidad es que cuando la realizan, se olvidan de esos meses de incómoda obra y se sienten muy contentos por la mejora en su calidad de vida y la confortabilidad de la vivienda. Es que hasta que no se vive, no se imagina nadie la realidad de lo que les cuento.
Creo que para conseguir una rehabilitación a escala de barrio es fundamental que alguien de él se involucre, trabaje y sea portavoz de todos y para todos. Como vecino, suele tener mayor credibilidad siempre que no muestre intereses personales, y aunque por experiencia digo que es agotador en muchas ocasiones y supone un gran desgaste, la satisfacción de ayudar a tu barrio y vecinos a mejorar su calidad de vida y edificios es de difícil descripción. Para los vecinos, poder hablar con alguien cercano, vecino de su barrio, da seguridad y les facilita la comunicación.