Los investigadores del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (ICP-CSIC) han desarrollado un innovador material a base de magnesio capaz de capturar y transformar el CO₂ presente en el aire, sin necesidad de energía externa. Este avance, denominado MicroMg, convierte el dióxido de carbono en bicarbonato, ofreciendo una solución sostenible para reducir los niveles de CO₂ tanto en espacios interiores como en exteriores.
El aumento de la concentración de CO₂ en la atmósfera es uno de los mayores desafíos ambientales de la actualidad, con graves consecuencias para el cambio climático. Además, niveles elevados de este gas en espacios cerrados, como oficinas, viviendas o centros educativos, afectan al bienestar humano, alterando el rendimiento cognitivo y provocando fatiga y somnolencia. En este contexto, el trabajo realizado por el equipo liderado por José Miguel Palomo se presenta como un avance prometedor para la mejora de la calidad del aire en ambientes urbanos y cerrados.
Transformación eficiente del CO₂ en bicarbonato
MicroMg es un material biohíbrido basado en magnesio, desarrollado mediante un proceso respetuoso con el medio ambiente. Se elabora en disolución acuosa a temperatura ambiente y pH neutro, sin el uso de condiciones agresivas ni reactivos tóxicos. Este material tiene una estructura cristalina cúbica-octaédrica, lo que le permite presentar una elevada estabilidad y crear numerosos sitios activos capaces de interactuar con el CO₂.
En experimentos realizados en medio acuoso, MicroMg demostró una eficiencia notable para transformar el CO₂ en bicarbonato, un compuesto químico más estable y menos perjudicial desde el punto de vista ambiental. Bajo condiciones suaves, el material logró transformar el CO₂ disuelto en bicarbonato en tan solo 30 minutos. Lo más destacable es que MicroMg mantiene su eficacia incluso después de varios ciclos de reacción, lo que permite su reutilización sin perder rendimiento.
Aplicación práctica en pinturas para interiores y exteriores
El material ha sido incorporado con éxito en pinturas convencionales, abriendo nuevas posibilidades para su aplicación práctica. En ensayos realizados en cámaras cerradas, las superficies tratadas con MicroMg lograron reducir significativamente los niveles de CO₂ en el aire, incluso en condiciones de alta concentración (hasta 900 partes por millón, que es el límite recomendado para una buena calidad del aire). Esto sugiere que las pinturas funcionalizadas con MicroMg podrían ser una solución eficiente para mejorar la calidad del aire en espacios interiores, como oficinas, viviendas y escuelas.
Además, las superficies pintadas con MicroMg demostraron una durabilidad destacable. Después de tres ciclos de lavado, las paredes conservaron más del 90 % de su capacidad inicial para transformar el CO₂, lo que subraya la viabilidad a largo plazo de este material en aplicaciones prácticas. La eficacia del sistema también mejoró al incrementar la superficie recubierta o aplicar varias capas de pintura.
En niveles elevados de CO₂, como los que pueden encontrarse en ambientes con ventilación insuficiente (hasta 1500 ppm), MicroMg mantuvo una actividad eficiente, transformando el gas de manera continua durante varios días. Este rendimiento es clave, ya que niveles de CO₂ superiores a 1000 ppm están asociados con somnolencia y una disminución del rendimiento cognitivo, factores que afectan la productividad y el bienestar general.
Los resultados obtenidos sugieren que MicroMg tiene el potencial de convertirse en una herramienta eficaz para mejorar la calidad del aire y contribuir a la reducción de los niveles de CO₂ tanto en interiores como en exteriores. Con aplicaciones tanto residenciales como industriales, este material podría ser un avance clave en la lucha contra la contaminación del aire y el cambio climático.
