La empresa Molins ha dado un nuevo paso en su estrategia de descarbonización tras lograr que la iniciativa Science Based Targets (SBTi) valide sus objetivos climáticos de reducción near-term. La compañía, especializada en soluciones para la construcción, sitúa así su plan de transición climática en línea con una trayectoria de 1,5 °C, en sintonía con el Acuerdo de París y con las exigencias que hoy marcan la agenda empresarial en materia de emisiones.

La validación, anunciada el 19 de marzo de 2026, respalda los compromisos de corto plazo de la empresa desde un criterio científico independiente. En un contexto en el que la presión regulatoria, financiera e industrial sobre la huella de carbono es cada vez mayor, este reconocimiento refuerza la credibilidad de la hoja de ruta climática de Molins.
De cara a 2030, la empresa se ha fijado reducir las emisiones brutas de gases de efecto invernadero de Alcance 1 y 2 en un 20,3% por tonelada de producto cementicio, tomando como referencia 2023. Además, prevé recortar un 21,2% las emisiones brutas de GEI de Alcance 3 por tonelada de producto cementicio en ese mismo periodo, incluyendo las derivadas de la compra de clínquer y cemento, así como las asociadas a sus inversiones en Joint Ventures.
Molins acelera su descarbonización con objetivos validados por SBTi
Este avance se enmarca en un plan de transición climática con el que la compañía busca acelerar la reducción de emisiones durante esta década. El planteamiento responde a una necesidad ya subrayada por la evidencia científica: para contener el calentamiento global, las reducciones deben ser profundas y rápidas en los próximos años.
Para sostener ese proceso, Molins prevé movilizar 65 millones de euros en iniciativas centradas en su descarbonización. La inversión se dirigirá tanto a proyectos operativos como al desarrollo de innovación en procesos y tecnologías industriales, con la meta de cumplir los hitos fijados para 2030.
Entre las principales palancas de reducción figuran el uso de recursos alternativos y materias primas descarbonatadas, la mejora de la eficiencia térmica, un mayor uso de combustibles alternativos, más consumo de electricidad renovable y la reducción del contenido de clínker mediante mejoras de eficiencia, materiales cementantes suplementarios y nuevas formulaciones de cemento.
En este terreno, la empresa ya ha alcanzado un 25% de sustitución térmica, un dato que refleja el avance en la incorporación de combustibles alternativos dentro de sus procesos productivos. Se trata de una medida relevante para rebajar las emisiones vinculadas al consumo energético de sus operaciones.
“La validación de SBTi confirma que nuestra hoja de ruta de descarbonización está alineada con los objetivos climáticos globales y refuerza nuestro compromiso con la reducción de emisiones. Este reconocimiento respalda el trabajo que estamos realizando y refleja nuestra determinación de contribuir activamente a los esfuerzos globales contra el cambio climático”, explica Carlos Martínez, Chief Strategy & Sustainability Officer de Molins.