A propuesta del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el Consejo de Ministros ha aprobado este martes el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que movilizará una inversión de 7.000 millones de euros en cinco años para avanzar en la ampliación del parque público de vivienda y garantizar el derecho a la vivienda. Al menos un 40% de los fondos se dedicará a la construcción y adquisición de viviendas, un 30% a la rehabilitación del parque de vivienda ya existente, y el 30% restante a garantizar la protección de los colectivos y territorios que más lo necesiten.

El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 triplica los fondos que gestionarán las comunidades autónomas y establece un modelo de corresponsabilidad por el que el Gobierno de España aporta el 60% y las comunidades autónomas el 40% restante. La inversión irá destinada al desarrollo de políticas públicas de vivienda que garanticen la asequibilidad y protección permanente de todas las viviendas movilizadas con fondos del nuevo Plan Estatal de Vivienda.
El PEV incorpora mecanismos para blindar la protección permanente de todas las viviendas que se construyan con sus fondos, al tiempo que se garantiza la transparencia en las adjudicaciones de viviendas protegidas a través de una cláusula antifraude. Además, el Plan impulsará un sistema de datos públicos para favorecer el acceso de la ciudadanía a información veraz y transparente.
Plan Estatal de Vivienda 2026-2030
El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 persigue cinco objetivos estratégicos para incidir de forma estructural en el mercado de la vivienda: más vivienda pública, protegida y asequible; y mejor vivienda, con la rehabilitación bajo criterios de eficiencia energética y accesibilidad; así como adelantar la edad de emancipación de los jóvenes; reducir la tasa de esfuerzo para pagar una vivienda; y revertir las zonas tensionadas y poner especial atención al mundo rural.
Para la consecución de esos objetivos, el PEV contiene diez destacados en tres ámbitos concretos de actuación: más construcción para impulsar la edificación y adquisición de viviendas; más rehabilitación para movilizar vivienda vacía y dignificar viviendas; y más protección para no dejar a nadie atrás.
Más construcción y más rehabilitación
En el ámbito de la construcción, se contempla el impulso a la construcción de nuevas viviendas, la industrialización del sector de la vivienda, medidas para la reversión de las zonas de mercado tensionado, y ayudas para acelerar la ampliación del parque público. Mientras que para impulsar la rehabilitación se incluyen ayudas para obras de mejora, ayudas adicionales para rehabilitaciones en cascos históricos, y el impulso a la movilización de vivienda vacía.
Por último, para promover la protección, se prevén ayudas para la emancipación de jóvenes, ayudas para víctimas de violencia machista, y ayudas a personas y colectivos vulnerables.
El proceso de elaboración del nuevo Plan Estatal de Vivienda ha contado con las aportaciones de las comunidades autónomas, así como con entidades, agentes sociales y expertos. Fruto de esos encuentros, se han recibido 365 aportaciones que se han estudiado e incorporado a la redacción final del Plan.