La empresa Sika se ha sumado a Rehlab, el laboratorio de la rehabilitación promovido por Grupo Ureka, con el objetivo de impulsar la descarbonización del parque edificado en España. La iniciativa pone el foco en uno de los mayores desafíos del sector: actuar sobre más de 26 millones de viviendas mediante modelos de rehabilitación energética capaces de coordinar a arquitectos, industria, financiación y gestores. La iniciativa ha sido presentada en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) durante la jornada ‘Arquitectura y descarbonización: el reto de rehabilitar sobre 26 millones de viviendas y modelos colaborativos de rehabilitación’.

El laboratorio Rehlab nace como un espacio de colaboración que integra a arquitectos, ingenierías, industria, entidades financieras, administradores de fincas y organizaciones sectoriales, con el fin de superar la fragmentación del sector y avanzar hacia modelos de trabajo coordinados, eficientes y replicables. El proyecto se articula en torno a tres pilares: comunidad, colaboración y acción, con el propósito de desarrollar soluciones compartidas, definir métricas comunes y facilitar la implantación de estrategias de rehabilitación energética a gran escala.
La mesa redonda, moderada por Ana Arenas, directora de sostenibilidad de Sika, reunió a representantes de diferentes ámbitos, institucional, financiero, técnico y operativo, que aportaron una visión complementaria sobre cómo abordar este proceso. Entre los participantes se encontraban Dolores Huerta, directora general de GBCE; Rocío Santiago, directora comercial de rehabilitación residencial en UCI; Santiago Vela, arquitecto y fundador de SVAM Arquitectos; Jorge Gómez, CEO de Grupo Ureka, impulsor de la iniciativa; Mariano Corroto, gerente de OTIFA (Soluciones Integrales de la Construcción); Toni Martos, Market Development Manager en Sika; y Pablo Figueruelo, director territorial de inmho, que administra más de 5.000 comunidades de vecinos en toda España.
Barreras estructurales y enfoques para la rehabilitación
Durante el encuentro, el director del área de Building Envelope de Sika, José María Gómez, destacó la necesidad de abordar la rehabilitación desde una perspectiva integral, señalando que “la rehabilitación es hoy la respuesta concreta a necesidades que la sociedad ya no puede aplazar: energía, salud, confort, economía familiar y calidad urbana”. En la misma línea, añadió que el reto no reside únicamente en incorporar nuevas soluciones, sino en “conectar las piezas que ya tenemos para resolver problemas reales de forma rápida, replicable y medible”, subrayando la importancia de un lenguaje común entre los distintos agentes del sector.
El encuentro también puso el foco en las principales barreras que enfrenta la rehabilitación a gran escala, como la complejidad de la toma de decisiones en comunidades de propietarios, la necesidad de adaptar los modelos de financiación y la falta de integración entre los distintos actores implicados.
En este contexto, la directora general de Green Building Council España (GBCE), Dolores Huerta, apuntó que “si entendemos la descarbonización como una urgencia, debemos considerar el marco normativo como una palanca de impulso de la actividad”. Asimismo, destacó que el nuevo Código Técnico de la Rehabilitación debe contribuir a reducir un 55% las emisiones del parque edificado español en 2030 y lograr su neutralidad climática en 2050. “Para ello habrá que actuar sobre el 85 o 90% de edificios que seguirán en pie en esa fecha y que, en la actualidad, no tienen un comportamiento energético eficiente”, afirma.
De la planificación a la acción
Por su parte, la directora comercial de rehabilitación residencial en UCI, Rocío Santiago, señaló que “tenemos que ayudar a planificar a la comunidad la obra de rehabilitación sin depender de una subvención o CAE. Debemos ser especialistas en lo que hablamos, cómo se vive el proceso y cómo se realiza y se paga el préstamo al conjunto de propietarios”.
El CEO de Grupo Ureka, Jorge Gómez, defendió la posibilidad de trasladar experiencias de éxito entre distintos entornos urbanos, afirmando que “no se trata de hacer fotocopias de un proyecto, pero sí tener en cuenta que los problemas de la gente son los mismos y la estrategia inicial y la metodología es trasladable completamente”.
Desde el ámbito de la gestión de comunidades, el director territorial de inmho, Pablo Figueruelo, advirtió de la falta de información y recursos: “en las comunidades de propietarios no se habla ni de rehabilitación, ni de renovación, ni de descarbonización… tenemos muchas barreras como la falta de información, la poca formación e interés en rehabilitación de edificios y la ausencia de financiación para actuaciones energéticas”.
En el plano técnico, el gerente de OTIFA, Mariano Corroto, subrayó la importancia de considerar todas las fases del ciclo de vida de los edificios para alcanzar la neutralidad climática, mientras que el arquitecto Santiago Vela destacó la necesidad de una planificación más rigurosa basada en modelos digitales y análisis de huella de carbono desde las fases iniciales del proyecto.
Finalmente, desde el sector de la industria, el Market Development Manager en Sika, Toni Martos, puso en valor el papel de la innovación en materiales, señalando que “la innovación, aunque es muy costosa, es completamente necesaria y, en el caso de la envolvente, aún más”.