El centro de investigación Tecnalia y el Clúster IAQ han firmado un convenio de colaboración para impulsar la calidad del aire interior, la eficiencia energética y la edificación saludable y sostenible en edificios e infraestructuras. El acuerdo crea un marco de trabajo compartido entre el ámbito tecnológico y el empresarial, con el foco puesto en mejorar los espacios donde las personas viven, trabajan y reciben servicios.

La iniciativa llega en un momento en el que la salud, el bienestar y el consumo energético pesan cada vez más en las decisiones sobre diseño, construcción, rehabilitación y gestión de inmuebles. En este contexto, la calidad ambiental interior ha pasado de ser un aspecto técnico más a convertirse en un criterio estratégico para el sector.
El pacto también responde a una necesidad creciente: llevar al mercado soluciones basadas en conocimiento contrastado, innovación aplicada y criterios medibles. Para ello, ambas entidades trabajarán en acciones que faciliten la transferencia de conocimiento y ayuden a empresas, técnicos y propietarios a adoptar mejores prácticas.
Calidad del aire interior y eficiencia energética en los edificios
La colaboración se centrará en el desarrollo y la difusión de conocimiento, tecnologías y buenas prácticas vinculadas a la calidad ambiental interior en edificios e infraestructuras. Entre las líneas previstas figuran proyectos conjuntos, jornadas técnicas, intercambio de información técnica y normativa, además de la publicación y difusión coordinada de estudios e informes.
El centro de investigación Tecnalia aportará su experiencia en investigación aplicada y desarrollo tecnológico. Su contribución se apoyará en áreas como la eficiencia energética, la sostenibilidad, la física del edificio y la evaluación de la calidad ambiental en la edificación. Estos campos son clave para avanzar hacia inmuebles más resilientes y mejor adaptados a las exigencias actuales.
Por su parte, el Clúster IAQ incorporará su capacidad de conexión entre empresas y agentes del sector. Su papel estará orientado a promover la cooperación, divulgar conocimiento especializado y reforzar la presencia de la calidad del aire interior en las decisiones de diseño, construcción, operación y mantenimiento de edificios.
El convenio pone el acento en la colaboración entre organizaciones tecnológicas y empresariales como vía para acelerar la adopción de soluciones prácticas. La combinación de evidencia científica, innovación y experiencia sectorial puede ayudar a reducir brechas entre la investigación y su aplicación real en el mercado.
Entre las tecnologías relacionadas con esta línea de trabajo destacan la calidad del aire y la acústica, así como la física del edificio. Estos ámbitos permiten analizar el comportamiento de los espacios interiores, mejorar el confort de los usuarios y optimizar el rendimiento energético de edificios e infraestructuras.