El centro de investigación Tecnalia ha desarrollado un estudio de modelización térmica de alta resolución sobre el entorno urbano de Bilbao, con el objetivo de apoyar a la ciudad en su adaptación al aumento de las temperaturas y a los episodios de calor extremo.

El trabajo analiza el espacio público con una mirada más amplia que la simple medición de temperatura. Para ello utiliza el índice Wbgt (Wet Bulb Globe Temperature), que combina temperatura del aire, humedad, radiación solar y ventilación, factores decisivos para evaluar el riesgo térmico real sobre las personas.
La simulación se centra en las cinco horas centrales de un día tipo de verano, el periodo en el que el calor suele tener mayor impacto. Como referencia, el estudio fija un umbral de riesgo de 29,5ºC, a partir del cual aumenta la exposición a condiciones térmicas desfavorables.
Confort térmico en Bilbao
Los resultados indican que 13 de los 40 barrios de Bilbao cuentan con áreas que superan ese umbral durante varias horas al día. Las zonas más afectadas suelen coincidir con tejidos urbanos densos, elevada presencia de pavimento y menor disponibilidad de sombra o vegetación.
Por su parte, los entornos próximos a zonas verdes, arbolado o masas de agua, como la ría, muestran un efecto de moderación térmica. Estos espacios no solo reducen la intensidad del calor, también acortan el tiempo de exposición de quienes utilizan la vía pública.
Otro aspecto del análisis es su capacidad para anticipar escenarios. La modelización permite simular posibles evoluciones climáticas y valorar el efecto de distintas medidas de adaptación urbana antes de aplicarlas sobre el terreno.
Entre las actuaciones estudiadas figuran el aumento y una mejor distribución de zonas verdes, la incorporación de más arbolado, la reducción de superficies duras y pavimentos, y la creación de corredores verdes que favorezcan la ventilación natural dentro de la ciudad.
El estudio de Tecnalia también localiza hot-spots, puntos donde el riesgo térmico es especialmente elevado. En esas áreas, una modelización a microescala ayudaría a diseñar intervenciones ajustadas a cada calle, plaza o entorno urbano, trasladando el diagnóstico general a proyectos concretos.
Tecnalia enmarca este trabajo en el uso de tecnología aplicada a la planificación urbana sostenible. Para administraciones y equipos técnicos, integrar el confort térmico en las políticas públicas aporta información útil para diseñar ciudades más saludables, inclusivas y preparadas ante episodios de calor extremo, especialmente en contextos con población envejecida o vulnerable.