El acondicionamiento acústico es uno de los aspectos que deben considerarse en el diseño y la rehabilitación de los centros educativos por su influencia en la comunicación, la concentración y el bienestar de alumnos y profesores. En este contexto, Saint-Gobain Ecophon, compañía especializada en soluciones acústicas para interiores, identifica cinco claves para adaptar las condiciones acústicas de estos espacios a las actuales formas de enseñanza y aprendizaje.

Las conversaciones, el movimiento de mobiliario, los sistemas de climatización o la propia actividad de los alumnos generan sonidos que, cuando existe una elevada reverberación, pueden dificultar la comprensión y aumentar el esfuerzo necesario para comunicarse.
Según el metaanálisis The Impact of Noise on Learning in Children and Adolescents, el ruido puede afectar a la comprensión lectora, el procesamiento del lenguaje, la atención y la memoria. Por otro lado, investigaciones recogidas por Ecophon muestran que unas condiciones acústicas adecuadas pueden favorecer el aprendizaje: uno de los trabajos analizados registró un aumento del 13% en el número de alumnos que alcanzaba determinados objetivos académicos.
El ruido también afecta al profesorado. Según los datos recogidos por la compañía, más del 65% de los docentes ha experimentado problemas de voz a lo largo de su carrera y hasta el 80% manifiesta estrés relacionado con el ruido en las aulas.
«La forma de aprender ha evolucionado y las aulas son hoy espacios mucho más dinámicos, donde se conversa, se trabaja en grupo y se participa de manera constante. Todo ello genera una mayor actividad sonora y hace todavía más importante que el espacio esté preparado acústicamente para facilitar la comunicación y la concentración», explica Andrés Martínez, ingeniero acústico y Concept Developer de Saint-Gobain Ecophon España.
Análisis de los espacios y reducción de la reverberación
La primera recomendación de Saint-Gobain Ecophon es analizar el uso de cada espacio antes de intervenir, ya que un aula, un comedor, una biblioteca o un gimnasio presentan necesidades diferentes. La actividad desarrollada, el número de usuarios, las dimensiones y geometría y las principales fuentes de ruido permiten determinar las necesidades acústicas de cada estancia.
La segunda clave consiste en reducir la reverberación para evitar que voces y ruidos se solapen. La incorporación de materiales fonoabsorbentes permite limitar este efecto y reducir los niveles sonoros. Entre las soluciones destinadas a este objetivo se encuentran los techos acústicos de alta absorción, como Ecophon Master™ Rigid, diseñado para controlar la propagación del sonido.
Mejorar la comprensión de la palabra y actuar más allá del aula
La tercera recomendación se centra en facilitar la comprensión de la palabra, favoreciendo que las explicaciones lleguen con claridad al conjunto del espacio y reduciendo también la necesidad de que el docente eleve la voz. Uno de los estudios recopilados por Ecophon registró una mejora del 35% en el reconocimiento de palabras tras incorporar un techo de alta absorción acústica. Estas soluciones pueden complementarse con sistemas verticales como Ecophon Akusto™, destinados a incrementar la absorción acústica de las paredes.
La cuarta clave es extender el acondicionamiento acústico a otros espacios del centro. Pasillos, comedores, bibliotecas y zonas comunes también forman parte de la experiencia diaria. Una encuesta europea realizada por Ecophon junto con European Schoolnet y Future Classroom Lab concluyó que el 44% de los docentes consultados consideraba las zonas recreativas y los comedores espacios muy ruidosos.
Integración acústica en la rehabilitación de edificios educativos
La quinta clave señalada por Saint-Gobain Ecophon es integrar las soluciones acústicas respetando las características arquitectónicas del edificio. En centros existentes, estas deben convivir con instalaciones, geometrías y elementos constructivos ya definidos.
Un ejemplo es la intervención realizada en el Colegio El Carmelo de Amorebieta, donde Ecophon participó en la renovación de dos aulas de 50 m². El proyecto combinó soluciones acústicas en techo y pared para mejorar la absorción sonora con un sistema de ventilación orientado a reforzar el confort interior.
La actuación muestra cómo una rehabilitación puede abordar conjuntamente el acondicionamiento acústico y la calidad del ambiente interior, adaptando las soluciones a las necesidades de los espacios educativos.