La asamblea general anual del proyecto europeo Regions4Climate (R4C) ha reunido en Irún a representantes de doce regiones europeas, con la participación de Tecnalia, para compartir avances en adaptación al cambio climático.

Euskadi aprovechó la cita para mostrar algunas de las actuaciones que desarrolla en la bahía de Txingudi, orientadas a la restauración de humedales costeros y espacios naturales, a reforzar la biodiversidad y a aumentar la capacidad de adaptación frente a riesgos asociados a la subida del nivel del mar y las inundaciones.
Durante el encuentro se compartieron avances y experiencias en ámbitos como la adaptación costera, la gestión del agua, la conservación de ecosistemas y la gobernanza climática.
Restauración de humedales en la bahía de Txingudi
Las visitas técnicas permitieron conocer sobre el terreno los trabajos de restauración y renaturalización impulsados en Plaiaundi y Jaitzubia, como ejemplos de adaptación basada en la naturaleza. Estas actuaciones están generando evidencias para comprender cómo los ecosistemas costeros restaurados pueden contribuir a la protección del litoral frente a fenómenos extremos, la subida del nivel del mar y otros impactos asociados al cambio climático.
El encuentro permitió compartir experiencias entre regiones europeas para desarrollar soluciones frente a los retos climáticos y aplicarlas en distintos territorios. Las entidades participantes contribuyen a la generación de conocimiento sobre vulnerabilidad y riesgo climático, el desarrollo de herramientas de análisis espacial y la definición de estrategias de adaptación.
Análisis y monitorización del riesgo climático
En el proyecto, Tecnalia lidera el análisis del riesgo climático en las doce regiones participantes y coordina la estrategia de monitorización para evaluar la efectividad de las soluciones de adaptación implementadas. Además, contribuye a generar la base científica necesaria para validar estas soluciones.
También coordina el grupo de regiones Faster Adaptation, integrado por Euskadi, Aquitania del sur, Toscana y Azores, y participa en actividades relacionadas con la evaluación de la innovación de las soluciones desarrolladas y con la integración de la adaptación climática en las políticas de planificación territorial.
En la fase final del proyecto se completarán las intervenciones en las regiones participantes y se evaluará su efectividad, junto con una segunda evaluación del riesgo climático.
Además, se extraerán lecciones aprendidas que sirvan de referencia a otras regiones europeas a la hora de planificar y desarrollar proyectos de gran inversión para la adaptación al cambio climático, contribuyendo a acelerar su implementación.