La Comisión Europea ha presentado un primer conjunto de acciones piloto destinadas a acelerar la transición de Europa hacia una economía circular, con especial atención al sector del plástico. Estas medidas buscan optimizar el reciclaje de plásticos, fortaleciendo el Mercado Único y mejorando la seguridad económica, la autonomía estratégica, la competitividad y la sostenibilidad ambiental de la Unión Europea.

Para acelerar la transición hacia la circularidad, la Comisión Europea sigue un enfoque en dos etapas. En la primera, dada la gran presión sobre ciertos sectores, este paquete de medidas piloto incluye un conjunto de acciones concretas a corto plazo para apoyar la circularidad, en particular en el sector del plástico, a la vez que fomenta la inversión y la innovación en general.
En segundo lugar, en 2026, la Comisión Europea propondrá una Ley de Economía Circular con nuevas medidas horizontales que mejorarán el funcionamiento del Mercado Único de materias primas secundarias.
Medidas para impulsar la circularidad en el plástico
La falta de normas armonizadas a nivel europeo para la libre circulación de plásticos reciclados ha generado un mercado fragmentado. Entre las medidas presentadas, la Comisión Europea propone un acto de ejecución para establecer criterios sobre el fin de la condición de residuo de los plásticos en toda la UE, conforme a la Directiva Marco sobre Residuos.
Este paso permitirá definir cuándo los materiales reciclados pueden considerarse nuevamente como materias primas, simplificando los procedimientos administrativos para los recicladores, especialmente para las pymes, y asegurando un suministro estable de plásticos reciclados de alta calidad. Antes de su adopción definitiva, la consulta pública sobre este proyecto estará abierta hasta el 26 de enero de 2026.
Asimismo, se somete a votación de los Estados miembros un acto de ejecución sobre el contenido reciclado en botellas de plástico PET de un solo uso para bebidas, conforme a la Directiva sobre Plásticos de un Solo Uso (SUPD). Estas normas buscan generar nuevas oportunidades para los recicladores químicos y mecánicos, mejorando la seguridad jurídica y fomentando la inversión en reciclaje químico en Europa.
Por otro lado, la Comisión Europea planea relanzar y reforzar la Alianza de Plásticos Circulares, consolidándola como una plataforma inclusiva para la cooperación a lo largo de toda la cadena de valor del plástico, donde industria, Estados miembros y Comisión Europea podrán identificar prioridades y abordar desafíos que afectan la competitividad y la circularidad del sector.
Para garantizar una competencia justa entre plásticos producidos en la UE y los importados, se crearán códigos aduaneros separados para plásticos vírgenes y reciclados, facilitando la aplicación de las normas europeas y permitiendo un seguimiento más efectivo de los mercados a nivel europeo e internacional. La Comisión Europea evaluará posibles medidas comerciales durante 2026.
Evaluación de la Directiva sobre Plásticos de un Solo Uso
La Comisión Europea intensificará también el apoyo a proyectos circulares mediante colaboración con bancos nacionales y el Banco Europeo de Inversiones. Además, impulsará los Centros Transregionales de Circularidad mediante un programa piloto de la Herramienta de Coordinación de la Competitividad (CCT), promoviendo especialización inteligente y cooperación transfronteriza para ampliar el reciclaje y las prácticas circulares.
Por último, se ha lanzado una consulta pública y una convocatoria de pruebas para evaluar la Directiva sobre Plásticos de un Solo Uso, con el objetivo de examinar su impacto en la reducción de residuos plásticos, la salud y la economía circular. La consulta permanecerá abierta hasta el 17 de marzo de 2026.