El Consorcio de Vivienda de Barcelona refuerza en 2026 las ayudas a la rehabilitación del interior de viviendas vinculadas a la Bolsa de Vivienda de Alquiler, con un aumento de la subvención hasta los 30.000 euros por piso, es decir, 10.000 euros más que en años anteriores. La convocatoria dispone de una dotación global de 3 millones de euros y busca incentivar a los propietarios que destinen sus pisos a la Bolsa para aumentar la vivienda de alquiler asequible de la ciudad.

Este programa plurianual se dirige a los propietarios que pongan su vivienda del mercado libre a disposición de la Bolsa de Vivienda de Alquiler de Barcelona, así como a titulares y entidades que destinen viviendas vacías a la Mesa de Emergencias o al Programa Primero del Hogar. La finalidad es ampliar la oferta de vivienda asequible para personas en situación de emergencia social y económica o en riesgo de exclusión residencial. En la convocatoria de 2025 se resolvieron hasta 77 expedientes.
El aumento de estas ayudas anunciadas se enmarca en una estrategia de rehabilitación más amplia que incluye iniciativas vinculadas al Pla de Barris, programas para fincas de alta complejidad y diversas convocatorias de rehabilitación financiadas con fondos Next Generation.
Vivienda asequible, rehabilitación y mejoras energéticas
Las ayudas a la rehabilitación buscan evitar la obsolescencia de los pisos que cumplen una función social, garantizando que mantengan unas condiciones de habitabilidad adecuadas y se reparen cuando sea necesario. El plazo máximo para presentar solicitudes finaliza el 30 de noviembre de 2026, y también pueden acceder propietarios que hayan iniciado las obras antes de tramitar la solicitud.
Más allá de las subvenciones para la rehabilitación de interiores, el consistorio ofrece a los propietarios que incorporen pisos a la Bolsa el cobro garantizado de los alquileres y apoyo en los trámites, como la formalización de los contratos o la mediación entre inquilinos y propietarios.
Entre las actuaciones subvencionables se incluyen las obras para alcanzar las condiciones de habitabilidad según el Decreto de Habitabilidad vigente en función del año de construcción del piso. También se contempla la adaptación de las instalaciones interiores (agua, electricidad, gas canalizado), las mejoras energéticas y las intervenciones para actualizar cocinas y baños con calidad similar a la vivienda de protección oficial.
Las ayudas cubren igualmente trabajos para la adaptación de la movilidad interior, desde actuaciones puntuales para mejorar la accesibilidad hasta reformas parciales o integrales de acuerdo con la normativa. En el ámbito de la eficiencia energética y la sostenibilidad, se financian mejoras de aislamiento interior para reducir la demanda energética y garantizar el confort acústico, la incorporación de protecciones solares y el cambio de cerramientos como ventanas, puertas de balcones y otros elementos exteriores practicables.
En cuanto a los incentivos económicos por sumar viviendas a la Bolsa de Vivienda de Alquiler, los propietarios reciben una bonificación de hasta 2.000 euros si el piso está vacío, 500 euros más que en convocatorias anteriores. En viviendas alquiladas con deudas de renta, se puede obtener una ayuda equivalente a la deuda acumulada hasta un máximo de 6.000 euros. A esto se añade una bonificación del 95% de la cuota íntegra del IBI durante todos los años de vigencia del contrato de alquiler, una vez se haya solicitado la declaración de vivienda de especial interés o utilidad municipal.