La Comisión Europea ha adoptado nuevas directrices para descarbonizar los edificios y aumentar su circularidad. El objetivo es apoyar a las autoridades de la Unión Europea, nacionales y locales, así como a los profesionales de la construcción, en sus esfuerzos por descarbonizar los edificios.

El nuevo documento de trabajo de la Comisión Europea ‘Enfoques del ciclo de vida para la descarbonización de los edificios europeos’ ofrece orientación sobre cómo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de los edificios a lo largo de todo su ciclo de vida, desde el diseño y la construcción hasta el uso, la renovación y la eventual demolición.
Estas directrices respaldan los objetivos climáticos de la UE, al tiempo que mejoran el uso eficiente de los materiales y reducen los residuos en todo el entorno construido. El documento ofrece una visión general de cómo las diferentes medidas políticas pueden trabajar de manera conjunta para reducir las emisiones en todo el sector de la construcción, tanto a nivel de edificios como de parques inmobiliarios, además de ayudar a abordar las crecientes necesidades de vivienda en Europa.
El documento de orientación tiene en cuenta las emisiones procedentes de los materiales y la construcción, junto con las emisiones operativas y las fases del fin de la vida útil. Destaca el importante papel de las medidas del lado de la demanda, que pueden reducir las emisiones mediante un mejor uso de los edificios existentes, la limitación de las demoliciones innecesarias y la disminución de la demanda de nuevos materiales.
Directrices para descarbonizar los edificios en Europa
En concreto, el documento de trabajo abarca el diseño, el suministro de materiales, la construcción y el funcionamiento de edificios de manera eficiente en términos de emisiones de carbono, teniendo en cuenta tanto la oferta como la demanda de materiales, energía y espacio construido. Al adoptar el enfoque de «carbono a lo largo de todo el ciclo de vida» de los edificios, el documento destaca el potencial de la renovación, la reutilización y la conversión del parque inmobiliario existente como una forma de mejorar la oferta y la disponibilidad de viviendas.
De hecho, en un esfuerzo fundamental por apoyar la iniciativa de la UE en materia de vivienda asequible y sostenible, la nueva guía de la Comisión Europea analiza, por ejemplo, cómo transformar los edificios de oficinas vacíos en viviendas sociales y asequibles.
Estas directrices apoyan la Nueva Bauhaus Europea (NEB), que promueve entornos de vida sostenibles, inclusivos y de alta calidad, al tiempo que fortalece la competitividad, la capacidad de innovación y la transición hacia prácticas circulares en el sector de la construcción. Partiendo del documento de trabajo ‘Enfoques del ciclo de vida para la descarbonización de los edificios europeos’, la NEB aprovechará el potencial del entorno construido vacío o subutilizado, priorizando un mejor uso de los edificios existentes sobre la demolición y la construcción de nuevos edificios.