El Ayuntamiento de Madrid está elaborando el Plan Estratégico Municipal (PEM), la nueva carta urbana que definirá el desarrollo de la capital para las próximas décadas, en sustitución del actual Plan General vigente desde 1997. Tecnalia participa en el equipo redactor multidisciplinar liderado por ARUP y SICE, aportando experiencia en el reto climático y ambiental, con una contribución centrada en tres pilares críticos para la ciudad: adaptación al cambio climático, calidad del aire y ruido, y energía y descarbonización del entorno urbano.

Desde Sueña Madrid se impulsa la creación del Plan Estratégico Municipal (PEM), que nace como una herramienta flexible y adaptable para repensar el modelo urbano de Madrid en respuesta a los retos del futuro. Permite además anticipar escenarios y coordinar políticas sectoriales con una visión a largo plazo.
Actualmente, se encuentran en proceso de tramitación y disponibles para su consulta dos documentos clave: el Borrador Abierto de Síntesis Estratégico (BASE), que establece las bases para construir y ordenar el futuro urbano de la ciudad; y el Documento Inicial Estratégico (DIE), que determina el marco necesario para anticipar el análisis de factores ambientales y evaluar los efectos del nuevo plan sobre el medio.
El PEM se constituye como una herramienta innovadora de planificación urbana orientada a la transformación del tejido consolidado, integrando la neutralidad climática como un reto estratégico transversal para la capital. En este contexto, desde Tecnalia participan en la definición de los siguientes ejes operativos, vinculando el diagnóstico con las propuestas estratégicas.
Futuro urbano más climático y ambiental
En el área energética, el diagnóstico apunta a la necesidad de avanzar hacia un modelo de bajas emisiones con el objetivo de contaminación cero en 2050. Esta línea se alinea con las directivas europeas de eficiencia energética EED y EPBD, así como con la Hoja de Ruta hacia la Neutralidad Climática de la Comunidad de Madrid.
Entre las actuaciones previstas figuran programas de rehabilitación energética a gran escala en edificios, el impulso del autoconsumo colectivo y el despliegue de energías renovables urbanas. También se contempla una planificación más coordinada del subsuelo para aprovechar la geotermia y recuperar calor residual procedente de infraestructuras subterráneas.
La adaptación climática se aborda como un criterio de diseño urbano, no como una respuesta puntual. Madrid debe prepararse frente a episodios extremos, con especial atención a la isla de calor urbana y a la gestión de escorrentías superficiales. Para ello, el plan incorpora Soluciones Basadas en la Naturaleza, infraestructura verde y azul, renaturalización de bordes urbanos, conectores ecológicos, suelos más permeables y espacios públicos con más sombra.
La calidad del aire y el confort acústico aparecen ligados a la salud pública y a la equidad territorial. El análisis identifica contaminantes como NO₂, PM₁₀, PM₂.₅ y O₃, además de diferencias relevantes en la exposición al ruido. Las medidas se coordinan con el Plan de Movilidad Sostenible Madrid 360, con énfasis en movilidad activa, electrificación del parque móvil, Mapas Estratégicos de Ruido y definición de Zonas Tranquilas.
La integración de estos tres ejes en el PEM permite avanzar hacia una planificación proactiva que consolida una estructura urbana resiliente, energéticamente eficiente y ambientalmente saludable, fundamentada en indicadores de seguimiento precisos y metas de descarbonización verificables.
En definitiva, el PEM es una iniciativa innovadora de gran alcance, que sitúa a Madrid en una posición de liderazgo en la planificación urbana. Bajo el impulso del Ayuntamiento de Madrid, el Plan plantea una forma avanzada de pensar la ciudad, más flexible, anticipatoria y transversal, capaz de integrar los retos climáticos, ambientales, sociales y económicos en una visión común de largo plazo. En Tecnalia ponen la innovación tecnológica al servicio de una nueva forma de planificación urbana adaptativa y sustentada en datos, aportando sus últimos desarrollos tecnológicos para avanzar hacia un modelo de ciudad que promueve la prosperidad compartida.