El Ayuntamiento de Barcelona ha informado sobre la ampliación de la escuela infantil municipal La Mar, en el barrio barcelonés de la Barceloneta, que ha entrado en fase de montaje de la nueva estructura mediante un sistema de construcción industrializada que reduce las afecciones sobre la actividad del centro y acorta los plazos de ejecución. La actuación permitirá incorporar dos nuevas estancias y elevar la capacidad de la escuela de 63 a 100 plazas.

El centro, ubicado en la calle Andrea Dòria 38-40, fue construido en 1990 y cuenta actualmente con una superficie aproximada de 710 m² y cinco estancias. La ampliación añadirá unos 120 m² y permitirá pasar de cinco a siete grupos, con un nuevo grupo de caminantes y otro de mayores. La previsión es que los dos espacios estén disponibles el 14 de septiembre, coincidiendo con la incorporación de los nuevos grupos.
Construcción industrializada con estructura ligera de madera
La operación más visible de la obra se desarrolla estos días con la colocación de la estructura correspondiente a la parte nueva del edificio. El sistema empleado se basa en la fabricación previa, en planta, de componentes bidimensionales de la estructura, en este caso mediante un entramado ligero de madera.
Estos elementos incorporan buena parte de la envolvente del edificio, incluida la fachada ventilada. Una vez fabricados, se trasladan a la obra para su ensamblaje, lo que reduce de forma significativa los trabajos que deben ejecutarse en el emplazamiento final.
Este método constructivo, utilizado en los últimos años en Barcelona para la edificación de vivienda pública, permite limitar el impacto de la obra en el entorno escolar. Al trasladar una parte sustancial del proceso a fábrica, se disminuyen las interferencias con el funcionamiento ordinario del equipamiento y se facilita una ejecución más rápida. El montaje de las piezas comenzó esta semana y continuará hasta la próxima.
Menor impacto de obra y mejoras de accesibilidad
El uso de madera en parte de la estructura, junto con el propio sistema industrializado, contribuye a reducir la huella de carbono de la intervención. También permite disminuir la generación de residuos y optimizar el consumo de recursos durante el proceso constructivo.
La planificación de la obra ha permitido que la escuela infantil mantenga su actividad habitual mientras se desarrollaban en fábrica los trabajos constructivos previos. Esta organización facilita que las nuevas estancias puedan estar operativas para el próximo curso.
La creación de las dos nuevas aulas se completará con actuaciones destinadas a mejorar la accesibilidad y la comunicación vertical del edificio. El proyecto incluye la instalación de una nueva escalera exterior de evacuación, que conectará el pasillo distribuidor de las aulas con la zona exterior de juego. También se incorporará un nuevo ascensor para mejorar la conexión entre la planta baja y la primera planta. El presupuesto previsto para la intervención asciende a 1,1 millones de euros.