El proyecto Cidecar ha demostrado una alta capacidad de captura de CO₂ en residuos industriales y de construcción. En concreto, se han cuantificado fijaciones de CO₂ de hasta 172 g CO₂ eq./kg en distintos residuos alcalinos, abriendo nuevas vías para la descarbonización del sector de la construcción.

El Grupo de Investigación Reciclado de Materiales del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc-CSIC), liderado por el Dr. Moisés Frías, junto con investigadores del Basque Research and Technology Alliance (BRTA) de Tecnalia, a través de los investigadores Asier Oleaga, Dr. Jaime Moreno y Dr. Iñigo Vegas ha obtenido resultados significativos en el marco del proyecto Cidecar, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), la Agencia Española de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Captura de CO₂ y residuos industriales y de construcción
El proyecto ha logrado transformar residuos industriales alcalinos en nuevos materiales secundarios con huella de carbono negativa mediante tratamiento de CO₂. Residuos como las cenizas de biomasa, las escorias blancas de acería o las fracciones finas de residuos de construcción y demolición de hormigón han sido sometidos a procesos de upgrading que mejoran notablemente sus propiedades técnicas y ambientales. El resultado es la generación de nuevas adiciones y áridos aptos para cementos y hormigones de menor impacto ambiental, productos de alto valor añadido para la industria y la sociedad.
La incorporación de reactores supercríticos (SCCO2) permite superar las limitaciones de los métodos convencionales de carbonatación y curado, abordando los procesos de mineralización de forma más rápida, eficiente y controlada.
Los hallazgos del proyecto son relevantes. Los ensayos realizados detectaron cambios estructurales relevantes en los residuos sometidos a mineralización inducida. Entre ellos destacan la reducción de la porosidad y del tamaño de poro, una menor absorción de agua y una mayor resistencia a la fragmentación.
Además, se identificó la formación de nuevos carbonatos, como calcita, vaterita y aragonito, junto con geles C-S-H. Esta evolución incrementó la reactividad de los materiales y se tradujo en mejoras significativas en las resistencias mecánicas de los cementos elaborados con productos carbonatados.
Según los resultados obtenidos, los materiales carbonatados obtenidos no solo son sostenibles, sino también altamente funcionales y potencialmente equiparables a los áridos convencionales, abriendo nuevas oportunidades para la industria de la construcción y para el desarrollo de soluciones innovadoras basadas en residuos. El proyecto también ha evidenciado que la carbonatación acelerada de residuos alcalinos y su posterior valorización como materiales secundarios constituyen una opción estratégica para reducir la huella de carbono del sector de la construcción, impulsar la economía circular y contribuir a los objetivos de neutralidad climática.