La Comisión Europea ha publicado orientaciones para facilitar la aplicación uniforme de las nuevas normas del Reglamento de envases y residuos de envases en toda la Unión Europea y simplificar el cumplimiento para los agentes económicos y los Estados miembros. La plena aplicación del Reglamento contribuirá a un sector de los envases más sostenible y competitivo en toda la UE y a reforzar el mercado único de los envases mediante criterios comunes.
En 2023 cada europeo generó de media 178 kg de residuos de envases. Si no se adoptaran medidas, el volumen total podría crecer un 19% hasta 2030 respecto a 2018, mientras que los residuos plásticos aumentarían hasta un 46%. Al mismo tiempo, la industria de los envases se enfrenta a importantes cargas administrativas debido a las divergencias entre las normas nacionales de envasado de los distintos Estados miembros.
Aplicación de las nuevas normas de envasado
El documento de orientación aclara las normas que requieren una interpretación más detallada y los ámbitos en los que las partes interesadas han solicitado asistencia. Entre otros aspectos, explica cuándo una empresa se considera fabricante o productor y qué artículos entran dentro de la definición de envase con arreglo al Reglamento.
También detalla las limitaciones aplicables a los envases de un solo uso, la puesta en práctica de la restricción de las PFAS en envases en contacto con alimentos y la aplicación de los objetivos de reutilización. A ello se suman indicaciones sobre la responsabilidad ampliada del productor en relación con los envases y sobre la obligación de implantar sistemas de depósito, devolución y retorno.
Junto al documento principal, se han publicado preguntas frecuentes que responden a cuestiones planteadas por las partes interesadas desde la adopción del Reglamento de envases y residuos de envases el año pasado. La Comisión Europea señala que este material podrá actualizarse cuando sea necesario, aunque subraya que ni el documento de orientación ni las preguntas frecuentes sustituyen, amplían o modifican las disposiciones del Reglamento.
Como siguiente paso, el documento de orientación se traducirá a todas las lenguas oficiales de la UE antes de su adopción formal. La Comisión Europea continuará supervisando la aplicación de las nuevas normas de envasado para favorecer un despliegue fluido y eficaz en los Estados miembros.
En paralelo, se preparan varios actos delegados y de ejecución. Entre ellos figuran los formatos armonizados de registro y notificación para la responsabilidad ampliada del productor, el etiquetado para la clasificación de residuos por parte de los consumidores, el contenido reciclado en los envases de plástico y los criterios de reciclabilidad. Estos trabajos se están elaborando en cooperación con los Estados miembros, partes interesadas y socios comerciales.
