El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha aprobado iniciar el expediente de contratación de las obras de rehabilitación energética del centro cívico Aldabe, una intervención que prevé reducir un 45% el consumo de energía primaria no renovable. El proyecto incluye la adecuación del edificio a la normativa de protección contra incendios y accesibilidad, así como la implantación de un sistema de producción fotovoltaica. El presupuesto asciende a 6,1 millones de euros y forma parte del Plan de Actuación Integrada del Casco Medieval.
La actuación se centrará en la mejora energética del área social, aunque la adaptación normativa afectará tanto a la zona social como a la deportiva. Además, las obras incorporarán soluciones para optimizar los sistemas de calor y frío, con el objetivo de rebajar consumos y disminuir las necesidades de mantenimiento.
Rehabilitación energética
El centro cívico renovado está previsto como edificio de consumo casi nulo tras un plazo de ejecución de 18 meses. La intervención permitirá que el inmueble pueda optar a la certificación EnerPhit, estándar vinculado al modelo Passivhaus y aplicado a edificios rehabilitados.
Este plan reúne 26 actuaciones y cuenta con una asignación de 7,3 millones de euros procedentes de fondos europeos de Desarrollo Regional para su ejecución en Vitoria-Gasteiz.
El centro cívico Aldabe fue construido en 1996 y dispone de 2.178 metros cuadrados de superficie construida, además de 433 metros cuadrados en planta sótano. El proyecto busca revalorizar la fachada principal, situada como límite con el Casco Medieval, y mantener la calidad arquitectónica del resto del edificio.
Nueva fachada con lamas de madera y paneles fotovoltaicos
La fachada principal será sustituida por una solución ventilada de alto aislamiento térmico y bajo impacto ambiental, formada por lamas verticales de madera diseñadas para resistir las condiciones meteorológicas. La propuesta mantendrá la disposición actual de las ventanas e incorporará paneles fotovoltaicos de dimensiones equivalentes, orientados al sur para mejorar la generación de energía renovable.
La instalación fotovoltaica prevista tendrá una potencia de 11 kilovatios pico. En el resto de fachadas se aplicará un sistema SATE con color neutro y acabado de revoco liso. Además, los grandes paños acristalados se transformarán en ventanas de menor tamaño para reducir el sobrecalentamiento interior que actualmente provocan las superficies de vidrio.
En el interior de la zona social, los despachos administrativos encargados de la gestión del centro se trasladarán a la segunda planta. La primera planta quedará destinada a los talleres y a la ludoteca, de acuerdo con la reorganización prevista en el proyecto.
Las obras incluirán la reparación de distintas patologías acumuladas tras casi 30 años de uso. Entre ellas figuran la presencia de óxido y suciedad en estructuras metálicas, el deterioro de los paneles termosolares situados en la cubierta, la aparición de musgo y humedad en cubiertas no transitables y la oxidación en conducciones de la sala de calderas de la central de biomasa.
El proyecto también contempla la renovación con lámparas LED de todo el sistema de iluminación de emergencia y la incorporación de este tipo de luminarias en el salón de actos. Asimismo, se renovarán los dos ascensores existentes y se instalará un tercer elevador para facilitar el acceso a los vestuarios de las piscinas.
La adecuación normativa incluye medidas de mejora de la protección en caso de incendio y de la accesibilidad en todo el edificio. Para cumplir las exigencias actuales de compartimentación, el centro cívico Aldabe se dividirá en tres sectores de incendio: la zona sociocultural, la zona deportiva y, dentro de esta, la sectorización específica respecto al área de piscina.
