El Gobierno de las Islas Baleares se ha adherido a la iniciativa europea Call for Action: Circular construction for competitiveness, climate and conservation of raw materials, que busca situar la construcción circular entre las prioridades de la futura Ley Europea de Economía Circular. La adhesión incorpora a Baleares al grupo de regiones y ciudades europeas que promueven un modelo constructivo orientado a mejorar la competitividad, reducir emisiones y usar de forma más eficiente las materias primas.

El Ejecutivo balear vincula esta decisión con la transición hacia una economía más eficiente en recursos, más resiliente y alineada con las prioridades de la Unión Europea en economía circular, autonomía estratégica y neutralidad climática. La iniciativa incide especialmente en el papel del sector de la construcción, uno de los ámbitos con mayor impacto en consumo de materiales, generación de residuos y emisiones asociadas.
Construcción circular y autonomía estratégica en Baleares
La declaración está suscrita por administraciones regionales y locales de distintos países europeos y plantea la necesidad de transformar el modelo constructivo actual. Entre los retos que identifica figuran la escasez creciente y el encarecimiento de las materias primas, el elevado volumen de residuos y la urgencia de disminuir las emisiones vinculadas a la actividad constructiva.
El planteamiento de la iniciativa pasa por considerar los residuos de construcción y demolición como recursos de alto valor. Para ello, promueve su reutilización y valorización dentro del ciclo productivo, con el objetivo de reducir la dependencia de materiales primarios y aprovechar mejor los recursos ya disponibles.
Para el Gobierno de las Islas Baleares, la construcción circular tiene una relevancia estratégica específica en las Islas Baleares por su condición insular y por la elevada dependencia de la importación de materiales de construcción y del consumo de recursos naturales. La reutilización de materiales, el aprovechamiento de recursos locales, la valorización de residuos y la reducción del consumo de materias primas permitirían, según el enfoque de la adhesión, reforzar la competitividad del sector, disminuir costes de transporte y avanzar hacia una mayor autonomía estratégica del archipiélago.
Medidas para reducir materiales, suelo y residuos
Entre las principales propuestas recogidas en la declaración se incluye el establecimiento de objetivos vinculantes para reducir el consumo de materiales y de suelo en las actividades de construcción. También se plantea incorporar criterios de circularidad en la contratación pública y eliminar barreras normativas que dificultan el uso de materias primas secundarias.
La iniciativa contempla además el desarrollo de mercados digitales de materiales reutilizados y el impulso de materiales de origen biológico y de proximidad. En el ámbito público, el Gobierno comparte la necesidad de que las administraciones incorporen progresivamente criterios de economía circular en la planificación, contratación y ejecución de obras e infraestructuras.
Estos criterios incluyen la durabilidad de las construcciones, la reutilización de materiales, la adaptabilidad de los edificios y la reducción de residuos a lo largo de todo su ciclo de vida. La aplicación de estos principios busca orientar la obra pública hacia modelos constructivos con menor consumo de recursos y mayor capacidad de adaptación.
Tras la adhesión, la Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático continuará promoviendo iniciativas y marcos de colaboración con instituciones europeas y agentes del sector para acelerar la implantación de modelos constructivos más sostenibles en Baleares.