Acti9 iCVm40: más protección en menos espacio para responder a la creciente electrificación de los edificios

Acti9 iCVm40 de Schneider Electric

La electrificación de los edificios está transformando la manera en la que se diseñan y gestionan las instalaciones eléctricas. La incorporación de nuevas cargas (sistemas de recarga para vehículo eléctrico, bombas de calor o soluciones de comunicación inteligente, entre otras) está incrementando el número de circuitos necesarios tanto en viviendas como en inmuebles terciarios. Esta evolución plantea un reto cada vez más evidente para instaladores, fabricantes de cuadros y responsables de proyectos: cómo integrar más protecciones sin aumentar el espacio destinado a los cuadros eléctricos. Esta situación resulta especialmente relevante en proyectos de rehabilitación y modernización, en los que las limitaciones físicas de las instalaciones existentes condicionan las posibilidades de ampliación.

El interruptor automático con protección diferencial Acti9 iCVm40 permite optimizar el espacio disponible en el cuadro eléctrico.

Para resolver este reto, Schneider Electric ha desarrollado Acti9 iCVm40, un interruptor automático con protección diferencial (RCBO) que responde a las nuevas necesidades de protección eléctrica mediante un diseño compacto capaz de optimizar el espacio disponible en el cuadro sin renunciar a la seguridad ni al rendimiento.

Adaptación de los edificios a las nuevas demandas de energía

Tradicionalmente, la protección de los circuitos de una instalación eléctrica ha requerido la combinación de interruptores magnetotérmicos e interruptores diferenciales. Aunque esta configuración proporciona los niveles de seguridad necesarios, lo cierto es que ocupa un espacio considerable dentro del cuadro. En instalaciones existentes, esto puede traducirse en la necesidad de instalar envolventes de mayor tamaño o, incluso, de sustituir completamente el cuadro eléctrico para poder incorporar nuevos circuitos.

Contar con soluciones para aprovechar mejor el espacio disponible se convierte en un factor clave para facilitar la adaptación de los edificios a las nuevas demandas de energía.

Además del coste económico que esto implica, estas actuaciones pueden aumentar la complejidad de los proyectos de actualización, prolongar los plazos de ejecución y generar más intervenciones sobre la infraestructura existente.

La situación adquiere una relevancia especial en el ámbito residencial, en el que los requisitos relacionados con la eficiencia energética, la electrificación y la seguridad continúan aumentando. Disponer de soluciones que permitan aprovechar mejor el espacio disponible se convierte, por tanto, en un factor clave para facilitar la adaptación de los edificios a las nuevas demandas de energía.

Una solución compacta para optimizar el espacio disponible

El interruptor RCBO Acti9 iCVm40 de Schneider Electric forma parte del sistema optimizado Acti9 iC40 y ha sido diseñado precisamente para responder a este desafío. El dispositivo integra en una única solución las funciones de protección diferencial y magnetotérmica, eliminando la necesidad de combinar varios equipos independientes para proteger un mismo circuito.

La principal ventaja de este enfoque reside en su formato compacto. Acti9 iCVm40 reduce el ancho necesario para la protección de cada circuito desde los 36 mm habituales hasta tan solo 18 mm. En la práctica, esto permite disponer del mismo nivel de protección ocupando solo la mitad del espacio en el cuadro.

La reducción de dimensiones tiene un impacto directo sobre el diseño de los cuadros eléctricos. El espacio liberado puede destinarse a incorporar nuevos circuitos protegidos, reservar capacidad para futuras ampliaciones o integrar funcionalidades adicionales sin necesidad de modificar la envolvente existente.

Para los fabricantes de cuadros y los instaladores, esta característica supone una mayor flexibilidad durante la fase de diseño y una simplificación de los procesos de modernización de infraestructuras. En muchos casos, permite realizar actualizaciones que anteriormente requerían intervenciones más complejas sobre el cuadro eléctrico.

Mantener la protección sin comprometer el rendimiento

La optimización del espacio solo resulta útil si se mantiene intacto el nivel de protección de la instalación. Por este motivo, uno de los aspectos más relevantes de Acti9 iCVm40 es que conserva las prestaciones de seguridad asociadas a las soluciones convencionales, pero en un formato significativamente más compacto.

Con las nuevas soluciones se pueden realizar actualizaciones que anteriormente requerían intervenciones más complejas sobre el cuadro eléctrico.

La capacidad de integrar protección diferencial y magnetotérmica en un único dispositivo permite proteger las instalaciones frente a los principales riesgos eléctricos sin incrementar el espacio ocupado en el cuadro.

Este aspecto resulta especialmente importante en un momento en el que la protección eléctrica desempeña un papel esencial para garantizar la seguridad de las personas, preservar la integridad de los equipos y garantizar el funcionamiento de las instalaciones.

A medida que los edificios incorporan más cargas eléctricas y sistemas conectados, disponer de soluciones de protección eficientes se convierte en un requisito indispensable para garantizar tanto la seguridad como la continuidad operativa.

Una respuesta a los retos de la continuidad de servicio

Más allá del ahorro de espacio, Acti9 iCVm40 aporta otra ventaja significativa relacionada con la continuidad de servicio.

En configuraciones tradicionales basadas en diferenciales de grupo, una fuga a tierra puede provocar la desconexión simultánea de varios circuitos. Esta situación genera interrupciones que afectan a zonas o servicios que no están directamente relacionados con el fallo que ha originado el disparo. En edificios con múltiples usos o con diferentes áreas funcionales, estas interrupciones pueden traducirse en incidencias operativas, pérdida de disponibilidad y costes asociados a la parada de determinados servicios.

La transición hacia edificios más eficientes energéticamente exige una evolución paralela de las infraestructuras eléctricas.

La protección individualizada que proporciona Acti9 iCVm40 permite aislar el circuito afectado, limitando el impacto de la incidencia sobre el resto de la instalación. De este modo, se reduce la afectación global y se favorece una mayor continuidad del servicio.

Esta capacidad resulta especialmente valiosa en entornos donde la disponibilidad de los sistemas eléctricos constituye un factor prioritario y donde cualquier interrupción no planificada puede tener consecuencias significativas.

Una solución alineada con la evolución de los edificios

La transición hacia edificios más electrificados, eficientes e inteligentes exige una evolución paralela de las infraestructuras eléctricas. Los cuadros deben ser capaces de albergar más circuitos, ofrecer mayores niveles de protección y adaptarse a futuras ampliaciones sin incrementar innecesariamente su tamaño.

Acti9 iCVm40 responde a estas necesidades mediante una combinación de protección y flexibilidad en un tamaño compacto que facilita tanto el diseño de nuevas instalaciones como la modernización del parque edificado existente.

En un sector donde cada vez se exige más a las instalaciones eléctricas, disponer de espacio para crecer puede marcar la diferencia entre adaptar una instalación o tener que replantearla por completo. Una decisión que impacta directamente en los costes, los plazos de ejecución y la capacidad de respuesta ante futuras necesidades.

 

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