El monitor MICA, diseñado y fabricado por la compañía navarra inBiot, ha obtenido la puntuación más alta de todos los dispositivos evaluados en las tres categorías de aire interior de la 5ª edición del AIRLAB Microsensors Challenge, la evaluación independiente de microsensores de calidad del aire que organiza Airparif, la asociación de referencia en la vigilancia de la calidad del aire en la región de Île-de-France. MICA ha logrado 4,60 sobre 5 en pilotaje, 4,35 en concienciación y 4,30 en monitorización, por delante de los 12 dispositivos presentados por nueve fabricantes de Francia, España, Suiza, Polonia, Rumanía y Tailandia que competían en esas mismas categorías.
El Challenge nació para responder a un problema concreto del mercado: existen cientos de soluciones de monitorización basadas en sensores de bajo coste y muy pocas han pasado por algún proceso independiente de evaluación de la calidad del dato. Airparif evalúa todos los dispositivos candidatos de forma simultánea y con el mismo protocolo. Esta quinta edición ha analizado 47 modelos procedentes de Europa, América del Norte, Asia y África.
Cuatro meses de medición contra analizadores de referencia
Las pruebas de aire interior se realizaron en la extensión del laboratorio de metrología de Airparif en París, una sala habilitada para ensayos de exposición en volumen real. De cada solución candidata se evaluaron tres unidades del mismo modelo por entorno, lo que permite medir no solo la exactitud frente a la referencia, sino también la reproducibilidad entre dispositivos.
Durante los ensayos se aplicaron escenarios de estimulación controlados con cocina, velas, incienso, productos de limpieza y tabaco convencional y electrónico, para exponer los sensores a fuentes de contaminación que realmente aparecen en un espacio ocupado.
Resultados por categoría de uso
En pilotaje (IA-P), la categoría que evalúa el control, la gestión y la regulación de la calidad del aire interior en edificios e instalaciones a partir de un sensor multiparámetro, MICA ha obtenido 4,60 sobre 5, la puntuación más alta de todas las categorías de aire interior en esta edición. El dato debe ser coherente, estar disponible de forma continua y ser interoperable con el sistema domótico y su interfaz de gestión, porque de él dependen las decisiones automáticas de ventilación y climatización del edificio.
En concienciación (IA-A), orientada a informar y sensibilizar a los ocupantes a partir de datos de aire interior, MICA ha liderado con 4,35 sobre 5. En monitorización (IA-M), la categoría más estricta en calidad de dato, MICA ha quedado primera con 4,30 sobre 5 frente a diez competidores.
A esto se añade la categoría de estaciones de ferrocarril subterráneo (IA-URS), incorporada por primera vez en esta edición y evaluada en el andén de la estación de Avenue Foch de la línea RER C de París. En un entorno con niveles de partículas muy superiores a los de un edificio de oficinas, MICA firmó el segundo mejor resultado, con 4,25 sobre 5.
«Llevamos desde 2018 iterando sobre el mismo dispositivo, generación tras generación, afinando la electrónica, los algoritmos de calibración y la integración con la plataforma. Que un laboratorio independiente como Airparif compare tres unidades de MICA contra analizadores de referencia, en las mismas condiciones que al resto del mercado, y lo sitúe primero en las tres categorías de aire interior, confirma que ese trabajo de años iba en la dirección correcta», señala Xabier Aláez, CEO y cofundador de inBiot.
Utilidad y huella ambiental de MICA
El desglose criterio a criterio del informe sitúa a MICA en la puntuación máxima en utilidad, 10 sobre 10, en las tres categorías de aire interior, y en 9,31 sobre 10 en huella ambiental, con un 10 sobre 10 en el subcriterio de vida útil y durabilidad.
El criterio de huella ambiental valora aspectos como la eficiencia material del equipo, la distancia entre el lugar de fabricación y el de despliegue, la cuota de energía renovable en producción, la periodicidad del mantenimiento, la vida útil esperada y la gestión de fin de vida. Los dispositivos se diseñan y fabrican en Mutilva y alcanzan una vida útil de hasta diez años en las configuraciones que no incorporan sensores electroquímicos. Además, cuentan con carcasas íntegramente reciclables y sin plásticos de un solo uso.
inBiot desarrolla su gama bajo sistemas de gestión certificados en calidad, ISO 9001, y en ecodiseño, según la ISO 14006, integrando los criterios ambientales desde la fase de diseño del producto.
«Nuestros clientes gestionan edificios y procesos de certificación en los que el dato tiene que sostenerse delante de un auditor», explica María Figols, CSO y cofundadora de inBiot. «Una evaluación independiente y reproducible, con tres unidades del mismo modelo medidas contra equipos de referencia, es exactamente el respaldo que necesitan para tomar decisiones de ventilación y de salud con datos y no con percepciones».
Los resultados completos de la 5ª edición del AIRLAB Microsensors Challenge, con el detalle de los 47 dispositivos evaluados, están disponibles públicamente en la plataforma interactiva de Airparif.
