La Comisión Europea ha seleccionado 46 nuevos proyectos estratégicos en 16 Estados miembros, entre ellos España, para reforzar las cadenas de suministro de materias primas fundamentales de la Unión Europea y diversificar sus fuentes de abastecimiento. Las iniciativas se enmarcan en los objetivos del Reglamento de Materias Primas Fundamentales, que fija para 2030 una capacidad europea equivalente al menos al 10% del consumo anual de extracción, al 40% de transformación y al 25% de reciclado de materias primas estratégicas.
Los proyectos se ubican en Bélgica, Bulgaria, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia, España y Suecia. La selección procede de 102 solicitudes recibidas en la convocatoria que concluyó a principios de este año.
Cadena de valor de materias primas estratégicas
Las actuaciones cubren distintas fases de la cadena de valor. Ocho proyectos están vinculados a la extracción, once a la transformación y diecinueve al reciclado. A ellos se suman ocho proyectos integrados: tres combinan extracción y transformación, y cinco agrupan transformación y reciclado.
En conjunto, las iniciativas abarcan catorce de las diecisiete materias primas estratégicas incluidas en el Reglamento de Materias Primas Fundamentales. Su objetivo es reforzar cadenas de valor europeas asociadas a baterías, defensa, sector aeroespacial e imanes permanentes.
La cadena de valor de las baterías concentra 7 proyectos sobre litio, 12 sobre níquel, 10 sobre cobalto, 5 sobre manganeso y 4 sobre grafito. Además, dos proyectos sobre magnesio y tres sobre wolframio se orientan a defensa y aeroespacial, mientras que cuatro proyectos sobre tierras raras apoyarán la cadena de valor de los imanes permanentes.
Objetivos de suministro y diversificación
La Comisión Europea prevé que estos 46 proyectos, junto con los 47 proyectos estratégicos de la UE y los 13 proyectos estratégicos en terceros países seleccionados en marzo y junio del año pasado, contribuyan a los objetivos europeos de reducción de riesgos y diversificación en materias primas fundamentales.
Según la evaluación comunitaria, el conjunto de proyectos podría alcanzar todos los objetivos de extracción de litio, níquel, tierras raras, magnesio y wolframio, así como los valores de referencia de transformación para litio y tierras raras. También podría cubrir el 89% del valor de referencia de transformación para el cobalto, el 57% para el wolframio y el 51% para el magnesio. En reciclado, permitiría alcanzar plenamente los valores de referencia para litio, cobalto y tierras raras.
Los proyectos estratégicos seleccionados en 2025 ya avanzan hacia su puesta en marcha. Hasta ahora, 25 han completado la evaluación de impacto ambiental y 17 han obtenido permiso de construcción, con apoyo de las ventanillas únicas de los Estados miembros para agilizar los procedimientos de autorización.
Financiación y próximas convocatorias
La Comunicación RESourceEU, presentada en diciembre del año pasado, ha ampliado los esfuerzos europeos en este ámbito. Desde su puesta en marcha, el Equipo Europa ha movilizado más de 2.000 millones de euros en apoyo financiero comprometido a través del Fondo de Innovación, las ayudas estatales y el Banco Europeo de Inversiones. Varios proyectos también han avanzado en acuerdos de compra. El Mecanismo de Materias Primas, creado para agregar oferta y demanda e identificar posibles compradores, ha generado más de 30 correspondencias para 10 materiales.
El Reglamento de Materias Primas Fundamentales entró en vigor el 23 de mayo de 2024 y establece medidas para reforzar la capacidad de la UE a lo largo de las cadenas de valor de las materias primas críticas y diversificar sus fuentes de suministro. La Comisión Europea puso en marcha dos convocatorias de proyectos estratégicos: la primera finalizó el 22 de agosto de 2024 y la segunda, el 15 de enero de 2026.
En la segunda convocatoria, la Comisión Europea recibió 102 solicitudes de proyectos situados en 18 Estados miembros. De ellas, se evaluaron 92 conforme a criterios como la seguridad del suministro, la viabilidad técnica, las normas medioambientales, sociales y de gobernanza, y los beneficios transfronterizos para la UE. La Comisión Europea también consultó al Comité de Materias Primas Fundamentales, integrado por los Estados miembros y con el Parlamento Europeo como observador. Está previsto que anuncie una nueva convocatoria de solicitudes de proyectos estratégicos a finales de 2026.
