La Universidad de Jaén patenta un nuevo sistema «giratorio» de captación de energía solar más económico.

El grupo BIOSAHE (Biocombustibles y Sistemas de Ahorro Energético) de la Universidad de Jaén está realizando un proyecto, dirigido por Francisco Alberto Díaz Garrido, para desarrollar y optimizar la mecánica de un sistema de seguimiento solar (que giran en dirección al sol) de dos ejes. Este estudio ha dado lugar a dos patentes: por un lado un sistema de seguimiento solar para captadores de este tipo de energía (paneles fotovoltaicos) con un nuevo mecanismo hidráulico que reduce al máximo el coste del equipo, y por otro, un sensor de radiación solar. Al mismo tiempo esta investigación pretende comprobar la posibilidad de utilizar los espacios libres de un olivar para incluir este tipo de sistemas de aprovechamiento energético. El proyecto está subvencionado por el Plan Propio de la UJA.

Debido a sus particularidades climáticas, Andalucía, en general, y Jaén en particular, presentan elevados valores de radiación solar. Por ello, el potencial de los sistemas fotovoltaicos en la provincia jiennense es enorme. Hasta hace poco tiempo, los sistemas solares que se montaban eran fijos, pero tras un estudio de viabilidad realizado por el grupo de investigación BIOSAHE, se ha comprobado que si los sistemas se montan con seguimiento solar, los beneficios se incrementan por encima del 25%, y el coste desciende un 15%.

“El objetivo principal del proyecto es reducir al máximo el incremento del coste del equipo en relación con la mejora”, expone Francisco Alberto Díaz. Es por ello por lo que ha desarrollado un sistema de seguimiento viable, con un coste de mantenimiento muy bajo y un equipo robusto, que tanto desde el punto de vista mecánico como electrónico tenga los mayores beneficios posibles.

“El sistema se compone de una estructura con un anillo fijo y otro móvil, de unos tres metros, que se acciona con cuatro pistones hidráulicos, principal novedad de este proyecto, más una estructura de celosía en “L”, muy ligera y barata porque se necesita poco hierro, y una vela, que es el soporte de la placa fotovoltaica. El mecanismo es muy sencillo”, explica el profesor Díaz Garrido. Se consigue de esta manera una estructura mecánica robusta, con reducido mantenimiento, que permite movimientos extremadamente lentos en ausencia de complejos mecanismos reductores de velocidad y en ausencia también de sobreesfuerzos inerciales gracias a los pistones hidráulicos. La ventaja radica en que el sistema sufre menos, y por tanto el coste en reparaciones es menor. En la actualidad este sistema está patentado y explotado por la empresa Proenersol Seguidores S.L., y se está estudiando la posibilidad de hacer una extensión internacional del sistema.

A esta base se le ha añadido un soporte de placas solares de gran tamaño, con una vela de 107 m2, que proporcionan una potencia aproximada de 12 KW pico. De esta manera también se reduce el coste, en este caso del sistema mecánico: “Cuando alguien construye un huerto solar, será menor el número de seguidores a instalar. Igual ocurrirá si se estropea alguno de ellos. Sólo se tendrá que resolver el problema de uno, no de varios”, comenta el responsable. Juega un papel importante el sistema electrónico, específicamente diseñado para hacer el seguimiento solar. Este seguidor solar está conectado a través de Internet para que se pueda controlar a distancia el movimiento.

Radiación solar a lo largo del día

Además, este grupo de investigación está desarrollando un sensor de radiación solar que permite medir la emisión del sol en todas direcciones y en todo momento a lo largo de los diferentes días del año. “El objetivo es tener el dato real de radiación a nivel provincial de este tipo de energía, y de esta manera comprobar la cantidad que se va a ganar con estos sistemas respecto a los fijos”, comenta el profesor Díaz Garrido. La patente de este sensor solar ya ha sido solicitada.

En última instancia, estos investigadores pretenden instalar los nuevos sistemas solares en los olivares, aprovechando el espacio que queda libre entre ellos. “Para ello habrá que ver cómo les afectaría a los olivos este tipo de combinación, ya que se necesitaría un espacio muy amplio entre los árboles”, explica Alberto Díaz.

 
 
Patrocinio Oro
Patrocinio Plata
Patrocinio Bronce
Salir de la versión móvil