El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha reconocido a Ursa Ibérica Aislantes S.A. mediante su inscripción en el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO₂, otorgándole el sello oficial de ‘Cálculo y Reduzco’. Este distintivo acredita tanto el cálculo de su huella de carbono como la reducción efectiva de sus emisiones, conforme a los criterios establecidos por la Administración.
La inscripción, validada por la Oficina Española de Cambio Climático, corresponde al cálculo de la huella de carbono y al reconocimiento de una reducción verificada de sus emisiones en ese periodo de los últimos cinco años, dentro de la sección de huella de carbono y compromisos de reducción del Registro oficial del Ministerio.
Reducción de las emisiones de CO₂
Entre 2019 y 2024, Ursa ha reducido sus emisiones absolutas un 23,71%, pasando de 26.762,61 a 20.418,52 toneladas de CO₂ equivalente. Esta reducción se ha producido de forma paralela a un crecimiento de la actividad de la compañía, con un incremento del 15,57% en la facturación, lo que ha permitido mejorar en un 33,99% la intensidad de emisiones por unidad de facturación.
«Medir con rigor nuestra huella de carbono nos permite tomar mejores decisiones y avanzar con hechos. Estos datos demuestran que es posible crecer, reduciendo el impacto ambiental, gracias a la mejora continua de nuestros procesos y al compromiso de todo el equipo con una forma de trabajar más eficiente y responsable», ha señalado Ramón Ros, director general de Ursa.
Registro de Huella de Carbono
El sello del Registro de Huella de Carbono es un distintivo oficial, propiedad del Ministerio, que permite a las organizaciones demostrar de manera objetiva su participación en el Registro y el grado de esfuerzo realizado frente al cambio climático. Este sistema diferencia entre el cálculo, la reducción y la compensación de emisiones, e identifica de forma clara los casos en los que se han acreditado reducciones verificadas, siempre referidas a un periodo anual concreto.
En el caso de Ursa, el sello obtenido certifica el cálculo y la reducción de la huella de carbono (alcances 1 y 2) asociada a las actividades de producción y servicio de aislantes térmicos desarrolladas en sus centros de El Pla de Santa María (Tarragona) y Madrid, de acuerdo con la metodología y los requisitos definidos por el Ministerio.
Para la compañía, esta inscripción y la evolución positiva de sus indicadores ambientales no suponen un punto final, sino un paso más dentro de un proceso continuo de mejora, en el que la sostenibilidad se integra como un eje clave de su estrategia industrial y de su contribución a un modelo de construcción más eficiente.
