La Diputación de Barcelona ha puesto en marcha el banco de buenas prácticas en regeneración urbana de entornos vulnerables, una nueva herramienta destinada a dar visibilidad a iniciativas impulsadas por ayuntamientos, entidades del Tercer Sector y otras instituciones públicas y privadas.
El objetivo es doble; por un lado, reconocer y difundir actuaciones ejemplares en regeneración urbana; por otro, compartir soluciones eficaces que puedan servir de inspiración y ser replicadas por otros gobiernos locales. Además, el banco contribuirá a mejorar los procesos de identificación, diagnosis comunitaria y gobernanza de los proyectos, fomentando la innovación en su ejecución.
Trabajo transversal y actualización permanente
La herramienta está coordinada por el Área de Urbanismo, Vivienda y Regeneración Urbana y se actualizará periódicamente. En su desarrollo han participado doce áreas de la Diputación de Barcelona, que han seleccionado los proyectos más relevantes en sus respectivos ámbitos de actuación, muchos de ellos reconocidos con premios y distinciones.
El banco recoge principalmente iniciativas de la provincia de Barcelona, aunque también incorpora experiencias de otros municipios de Cataluña, del resto de España y de Europa, ampliando así el alcance y el intercambio de conocimiento.
La creación de este banco se enmarca en la estrategia de la Diputación de Barcelona para apoyar a los ayuntamientos en la elaboración de planes integrales que permitan intervenir de forma global en la trama urbana existente, especialmente en las zonas más vulnerables. Este enfoque responde al cambio de paradigma que implica el desarrollo urbano sostenible, que apuesta por actuaciones integrales en los ámbitos social, ambiental y urbanístico.
En este contexto, el Programa de mejora e integración urbana (Ley de barrios) de la Generalitat de Cataluña seleccionó el año pasado, además de Barcelona, a seis municipios de la provincia: Manresa, Mataró, Sant Joan Despí, Santa Coloma de Gramenet, Santa Perpètua de Mogoda y Vic. Estos municipios recibirán ayudas destinadas a la regeneración de barrios y villas, y contaron con apoyo económico de la Diputación de Barcelona para redactar sus memorias de intervención integral.
El banco de buenas prácticas responde al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 11, Ciudades y Comunidades Sostenibles, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas en el marco de la Agenda 2030.
