La Comisión Europea ha realizado su primera evaluación de los borradores completos de los Planes Nacionales de Renovación de Edificios, una herramienta con la que los países de la UE prevén acelerar la eficiencia energética y la descarbonización del parque inmobiliario. Los documentos analizados proyectan reducciones del consumo de energía primaria de entre el 24% y el 73% en 2050 respecto a los niveles actuales.
El análisis abarca los planes remitidos por 15 Estados miembros de la Unión Europea y por la Región Valona de Bélgica entre diciembre de 2025 y mayo de 2026. La Comisión Europea vincula estos planes con la reducción de las facturas energéticas, la mejora de las condiciones de habitabilidad de los edificios en episodios de frío intenso o de olas de calor, y el refuerzo de la seguridad energética europea.
Renovación de edificios y reducción del consumo energético en la UE
Los edificios representan más del 30% de toda la energía utilizada en Europa y el 50% del gas natural consumido. La disminución de sus necesidades energéticas y la integración de una mayor cuota de renovables se consideran elementos clave para reducir la dependencia de importaciones costosas de combustibles fósiles contaminantes.
Los borradores evaluados reflejan también objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Aproximadamente la mitad de los planes plantean recortes superiores al 90% de aquí a 2050. Además, muchos documentos prevén que las energías renovables cubran entre el 40% y el 90% del consumo energético de los edificios en 2030.
La Comisión Europea ha examinado el grado de ambición de los objetivos nacionales, las políticas y medidas previstas, la suficiencia de la financiación y el carácter inclusivo de las consultas públicas. Esta primera valoración tiene como finalidad ayudar a los países de la UE a ajustar sus planes antes de presentar la versión final.
Los Estados miembros deberán remitir la versión definitiva de sus Planes Nacionales de Renovación de Edificios antes del 31 de diciembre de 2026. La Comisión Europea considera que estos documentos servirán para establecer carteras previsibles de renovación y trayectorias de largo plazo más claras para el sector. Estos planes servirán de base para la plena aplicación de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios (EPBD).
