El Área de Regeneración Urbana del Ayuntamiento de Bilbao ha presentado la Estrategia de Rehabilitación Urbana de Bilbao 2036, un plan que busca duplicar el ritmo de renovación del parque residencial y alcanzar 40.000 viviendas rehabilitadas en la próxima década. La iniciativa, impulsada con Surbisa, incorpora medidas para mejorar la accesibilidad, acelerar la rehabilitación energética y priorizar los barrios con mayor vulnerabilidad urbana.
El diagnóstico municipal sitúa la edad media del parque edificado de Bilbao en 55,5 años, por encima de los 48,7 años de Euskadi y de los 43,5 años del conjunto de España. Además, cerca del 38% de los edificios residenciales carece de ascensor y el 78% de las viviendas fue construido antes de 1980, factores que condicionan la accesibilidad, la eficiencia energética y la adecuación del parque residencial.
Rehabilitación urbana para 40.000 viviendas en Bilbao
La estrategia fija como objetivo rehabilitar una cuarta parte del parque residencial de la ciudad hasta 2036. Este planteamiento se alinea con el Pacto Social por la Vivienda, que prevé rehabilitar 350.000 viviendas en Euskadi en 15 años mediante la duplicación del ritmo anual, del 1,5% al 3%.
Surbisa ha apoyado en la última década la rehabilitación de una media de 2.150 viviendas al año en las zonas preferentes de Bilbao. La sociedad municipal prevé alcanzar el objetivo prorrateado para esos ámbitos, con un modelo que combina intervención en edificios, acompañamiento a comunidades y atención específica a áreas con mayores dificultades sociales y urbanas.
Financiación mixta, accesibilidad y barrios vulnerables
La Estrategia de Rehabilitación Urbana de Bilbao 2036 se estructura en cuatro líneas principales: ampliar la escala de la rehabilitación residencial, reducir la vulnerabilidad urbana y reforzar la cohesión social, mejorar la viabilidad económica de los proyectos y consolidar la rehabilitación como inversión en calidad de vida, sostenibilidad y activación de vivienda vacía. Para ello, el plan prevé un modelo de financiación mixto que combine ayudas públicas, incentivos fiscales y financiación privada.
El documento se ha elaborado tras un proceso participativo con agentes internos y externos, grupos políticos, ciudadanía y el equipo directivo del Área de Regeneración Urbana y Surbisa. También incorpora una herramienta propia de la sociedad municipal para valorar la vulnerabilidad mediante criterios objetivos y ordenar la prioridad de las intervenciones.
El plan refuerza la actuación en ámbitos permanentes como Casco Viejo, Atxuri, Iturrialde, Solokoetxe, Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala. Asimismo, contempla ámbitos temporales de intervención en Iralabarri, Zazpilanda, Uretamendi, Betolatza, Uribarri, Matiko, Zurbaran, Arabella e Iturrigorri-Peñaskal.
Seguimiento público y ayudas a la rehabilitación
El modelo de gobernanza previsto refuerza la coordinación entre el Área de Regeneración Urbana y Surbisa. La estrategia contempla revisiones cada tres o cuatro años y un informe anual de seguimiento, público y accesible, para medir el impacto acumulado de las actuaciones. También se prevén mecanismos de participación ciudadana, entre ellos la evaluación del grado de satisfacción de las comunidades y dinámicas participativas con asociaciones vecinales y entidades profesionales.
Surbisa, creada en 1985 tras las inundaciones de Bilbao, gestiona desde 1990 ayudas económicas para rehabilitación compatibles con las del Gobierno Vasco. En 2025, la sociedad municipal movilizó cerca de 22 millones de euros en obras de rehabilitación, con casi 3.246 familias beneficiarias. Las actuaciones financiadas se dirigieron a mejoras energéticas, accesibilidad y reparaciones estructurales.
