La reforma del Mercat de la Boqueria ha entrado en fase operativa con el objetivo de reforzar su función como mercado alimentario de proximidad y ordenar su actividad comercial singular. El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Institut Municipal de Mercats de Barcelona (IMMB), ha completado los estudios técnicos y arquitectónicos previos y prevé iniciar después del verano las primeras obras de mejora.
De forma paralela, el consistorio ha impulsado los trámites para modificar el reglamento interno del mercado, un cambio acordado con los comerciantes. El procedimiento comenzó en junio, tras el acuerdo con la Associació de Venedors de Boqueria y la aprobación del Consell Rector de Mercats.
La tramitación incluye también la modificación de la Ordenanza Municipal de Mercados para permitir reglamentos internos en los mercados municipales. La previsión municipal es que el proceso culmine con la aprobación definitiva del Plenario del Consejo Municipal a finales de año.
Nueva ordenación comercial de la Boqueria
El nuevo marco regulador busca preservar la Boqueria como mercado alimentario para los vecinos del Raval, Ciutat Vella y el conjunto de Barcelona, al tiempo que introduce por primera vez una regulación específica de la oferta de producto elaborado, adquirida mayoritariamente por visitantes ocasionales.
El mercado mantendrá sus 1.493,69 metros lineales de oferta comercial. Todos los operadores actuales podrán continuar su actividad y se conservarán los sectores comerciales existentes.
La ordenación fija un 53,73% de producto tradicional y un 46,27% de producto elaborado. Como criterio general, la Boqueria deberá ofrecer al menos un 50% de producto tradicional y no superar el 50% de elaborado, aunque algunas especialidades básicas podrán llegar al 60% siempre que se mantenga el equilibrio global.
El reglamento incorporará además un inventario de productos tradicionales de presencia obligatoria. En el caso del producto elaborado, solo se permitirán los mismos productos o preparaciones elaboradas a partir de los productos frescos acordados, servidas a temperatura ambiente o en frío, cortadas, troceadas o preparadas y listas para el consumo.
Primeras obras y mejoras operativas
Las primeras actuaciones físicas comenzarán después del verano y se centrarán en mejoras operativas. Entre ellas figuran la renovación de la iluminación de la zona logística con tecnología de bajo consumo, la reforma de la isla central del pescado, la construcción de nuevos baños públicos y la apertura de la planta baja del edificio de oficinas.
Durante las obras se priorizará el mantenimiento de la actividad comercial siempre que sea posible. En 2024 y 2025 se elaboraron informes sobre el estado de la estructura metálica, el valor histórico-arquitectónico del equipamiento y la cubierta con contenido de amianto, entre otros aspectos.
Los nuevos baños públicos se ubicarán en la misma planta del mercado, ya que actualmente están situados en el sótano del edificio de oficinas. La actuación permitirá ampliar el espacio, mejorar la accesibilidad y las instalaciones, e incorporar un baño familiar adaptado.
La intervención en la planta baja del edificio de oficinas permitirá liberar espacio y crear un paso directo entre el interior del mercado y la plaza de la Gardunya. Con ello se generará un itinerario continuo para atravesar la zona central del recinto.
Reforma de la isla del pescado y fases posteriores
La reforma incluirá también la histórica isla central del pescado. Durante la ejecución de los trabajos, su actividad comercial deberá trasladarse a un espacio con superficie suficiente, previsiblemente en la plaza de la Gardunya.
Esta actuación culminará el proceso iniciado con la Medida de Gobierno de 2017, que preveía recuperar progresivamente algunas licencias para reordenar espacios. La nueva configuración permitirá ganar superficie libre, reubicar algunos comercios, mantener y actualizar el núcleo central dedicado al pescado y crear un nuevo pasillo central.
Está prevista la eliminación de tres islas de puestos: dos de ellas, con 20 puestos, para esponjar el mercado, y una tercera, con 10 puestos, para construir los nuevos baños. Las fases de mayor alcance constructivo se concentrarán entre 2027 y 2029.
En esa última etapa se sustituirá la cubierta de fibrocemento, se consolidará y rehabilitará la estructura y se adecuarán las instalaciones a la normativa, a las necesidades actuales y al funcionamiento del mercado. La licitación del concurso de proyectos está prevista para este otoño y contará con un jurado especializado que seleccionará al equipo de arquitectos encargado de redactar los proyectos.
Una vez retirado el fibrocemento, se estudiará la instalación en la nueva cubierta de un sistema de generación de energía solar fotovoltaica compatible con las características del equipamiento y con el plan de transición energética del IMMB.
El proyecto también abordará la remodelación de la fachada hacia la plaza de la Gardunya para convertirla en un acceso coprincipal, junto al del Pla de Sant Josep de la Boqueria y la Rambla. La intervención busca consolidar la Gardunya, entrada natural para los vecinos del Raval, como segunda entrada principal cuando se retire el mercado provisional previsto durante las obras interiores.
Asimismo, se estudiará la mejora de los cerramientos perimetrales para reforzar la conservación y la seguridad durante las horas de cierre y facilitar la operativa sin alterar la imagen y singularidad del mercado. El conjunto de actuaciones cuenta con un presupuesto previsto de más de 12 millones de euros, concentrado principalmente en las fases 2 y 3, que representan más del 90% de la inversión.
