Investigadores de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, han desarrollado un mapa interactivo que identifica 1,8 millones de árboles de Nueva York y permite conocer su distribución y tipología en toda la ciudad.
El estudio, publicado en la revista Scientific Data, presenta el primer mapa de este tipo que cubre toda la ciudad e incorpora también árboles situados en propiedades privadas, áreas naturales y otros espacios que no habían sido inventariados anteriormente. En conjunto, estas zonas representan aproximadamente el 65% de la cubierta arbórea de Nueva York.
Arbolado urbano para reducir el efecto del calor
La investigación forma parte del proyecto Cool Trees, que estudia cómo optimizar el efecto refrigerante del arbolado urbano ante el aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor. Los datos obtenidos permitirán analizar la relación entre la densidad y el tipo de árboles, las temperaturas urbanas y los riesgos asociados al calor.
La herramienta podría contribuir además a los objetivos recogidos en el NYC Urban Forest Plan 2026, que plantea ampliar la cobertura arbórea de la ciudad hasta alcanzar el 30% en 2040. El nuevo mapa puede aportar información para orientar esta planificación y seleccionar las especies y ubicaciones más adecuadas en función de aspectos como la reducción del calor, la contaminación atmosférica, las inundaciones o la gestión de plagas.
Imágenes por satélite y tecnología LiDAR
Para elaborar el mapa, los investigadores han utilizado imágenes de alta resolución obtenidas por los satélites PlanetScope a lo largo del tiempo. La evolución estacional de los árboles, como los cambios en las hojas durante el otoño o la aparición de los primeros brotes en primavera, ayuda a diferenciar las distintas especies.
Esta información se ha combinado con datos LiDAR 3D, cartografía de las copas de los árboles y registros recopilados sobre el terreno por el Departamento de Parques y Recreación de Nueva York. El método desarrollado ha alcanzado una precisión global del 82%, con resultados superiores para algunos de los tipos de árboles más habituales de la ciudad.
La metodología podría aplicarse posteriormente a otras ciudades. El equipo de investigación ha recopilado una base de datos de 405 ciudades medianas y grandes de Estados Unidos con el objetivo de ampliar este sistema de cartografía y facilitar nuevos usos de los datos para la planificación y gestión del arbolado urbano.
