El CSIC desarrolla un cemento a partir de cenizas que reduciría a la mitad las emisiones de CO2 de la industria mediante un proceso químico de activación alcalina.

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un nuevo material, equivalente al cemento Portland (la modalidad de uso preferente en la construcción), con el que podría reducirse hasta en un 50% las emisiones de CO2 de la industria cementera. El producto, creado a partir de cenizas volantes procedentes de la combustión del carbón, precisa de temperaturas sensiblemente inferiores a las que se emplean para fabricar el cemento genérico.


El desarrollo de esta investigación ha sido objeto de una treintena de publicaciones en revistas científicas, como Fuel o Nuclear Materials, en los últimos años. Su investigador principal, el científico del CSIC Ángel Palomo, presentará en los próximos días una propuesta sobre este nuevo material al principal consorcio europeo en la investigación de materiales cementantes.


Palomo, que trabaja en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (CSIC), en Madrid, explica el principal beneficio de este nuevo material: “Mientras que para fabricar cemento Portland es necesaria una temperatura de 1.450 grados centígrados, el cemento de cenizas volantes precisa sólo una temperatura de entre 60 y 80 grados para su puesta en obra”. Y añade: “Esto reduciría las emisiones de CO2 de la industria cementera en un 50% y el consumo energético en cantidades considerables”.


Para el investigador del CSIC, otra ventaja del producto es que aprovecha para su fabricación cenizas procedentes de la combustión del carbón. “Se trata de un subproducto industrial muy abundante en todo el mundo que, si no se reutiliza, tiene potencial contaminante”, apunta. Los autores sometieron el material a diversos ensayos mecánicos y de fatiga en su Instituto. “El resultado es un material cementante completamente equivalente al cemento Portland en muchos aspectos, y superior en otros”, asegura Palomo.


Proceso de activación alcalina


“El nuevo cemento se genera por un proceso de activación alcalina, que consiste en mezclar las cenizas con compuestos alcalinos que convierten el polvo en un sólido compacto, a base de silicoaluminatos. Se trata de un proceso químico distinto al que tiene lugar en la hidratación del cemento convencional”, explica el investigador.


El equipo de Palomo trabaja en la actualidad en diversas líneas de investigación con el cemento obtenido a partir de cenizas volantes: “El nuevo material es capaz de absorber algunas sustancias volátiles nocivas para la salud que desprenden algunos plásticos, barnices y productos de limpieza, y adquiere características flexibles a altas temperaturas. Además, al ser más ligero que el cemento Portland, podría usarse para la fabricación de componentes livianos en la construcción”.

 
 
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