Cómo calcular la Huella de Carbono para mejorar la gestión empresarial

Tras la COP21 celebrada en París en diciembre de 2015, se ha puesto de manifiesto la necesidad de que las empresas se sumen a la lucha contra el cambio climático dado el aumento de la temperatura media anual en 0,85 º C en relación a finales del siglo XIX, según datos de la Comisión Europea. A este respecto, como manera de plasmar su pacto con el clima, las empresas apuestan por reducir su Huella de Carbono, es decir, la cantidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) emitidos por la organización.

Para facilitar este proceso, la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) ha publicado una guía dirigida a aquellas pymes que no tienen conocimientos sobre el tema. En el documento, se recoge información sobre las fuentes de emisión de GEI, las cuales se dividen en tres alcances:

  1. Alcance 1: Son emisiones directas como el consumo de combustibles de los edificios (calderas de gas natural o gasoil), las fugas de gases refrigerantes en equipos de climatización o refrigeración, o el consumo de combustibles de vehículos.
  2. Alcance 2: Hace referencia a las emisiones indirectas asociadas a la generación y consumo de electricidad.
  3. Alcance 3: Representa otras emisiones indirectas como viajes de trabajo con medios externos, servicios subcontratados como la gestión de residuos, limpieza o seguridad, y la compra de productos, entre otros.

La reducción de la Huella de Carbono es una de las maneras de plasmar el pacto con el clima, y se puede calcular de un producto, servicio, transporte, edificio o evento; siendo el primer paso para conocer las emisiones que se generan y reducir las mismas de forma efectiva.

Cómo calcularla

Tal y como refleja el documento, la huella de carbono que genera cada fuente de emisión es el resultado del producto del dato de consumo o dato de actividad, con su correspondiente factor de emisión. En base a esta fórmula, existen varias metodologías para el cálculo de la huella de carbono (UNE-ISO 14064, GHG Protocol, etc.).

Para desarrollar este cálculo en el caso de una organización, hay que conocer al menos los datos de consumo de los combustibles fósiles (en oficinas, maquinaria, almacenes, vehículos, etc.) y de electricidad para un año determinado, así como sus correspondientes factores de emisión, apunta el Ministerio.

Adicionalmente, se pueden incluir incluir otras emisiones indirectas distintas a la electricidad como son los viajes de trabajo con medios externos o los servicios subcontratados como la gestión de residuos. 

¿Qué pasos hay que seguir?

  1. Escoger el año de cálculo.
  2. Establecer los límites de la organización y los operativos: decidir qué áreas se incluirán en la recolección de información y en los cálculos, e identificar las fuentes emisoras asociadas a las operaciones de esas áreas.
  3. Recopilar los datos de consumo o datos de actividad de estas operaciones. 
  1. Acompañar el primer esfuerzo de cálculo de la huella con la implantación de un sistema de recogida de información. El objetivo es facilitar la tarea en años sucesivos y asegurar la calidad y exhaustividad de los datos. Además, estos datos deberán estar respaldados por facturas u otros.
  2. Realizar los cálculos multiplicando los datos de actividades por los factores de emisión.

Para facilitar este proceso a las emperesas, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) facilita también en su página web los datos de los factores de emisión así como una Calculadora de Huella de Carbono de organización. 

Así, una vez conocido cuánto y dónde se emite, hay que reflexionar sobre los puntos en los que actuar para reducir las emisiones, lo cual quedará reflejado en un plan de reducción que, según el Ministerio, debería incluir las medidas que se prevén llevar a cabo, así como la cuantificación de la estimación de las reducciones que conllevarían. Para ello, es recomendable la inclusión de un cronograma en el plan, apuntan desde la Administración.

Además, se puede optar por certificar la huella de carbono acudiendo a un tercero, lo cual ayudará a detectar posibles errores y dará respaldo al cálculo.

MAGRAMA calcula su huella de carbono desde 2011

Desde 2011, el Ministerio de Agricultura calcula anualmente la huella de carbono de su actividad para el alcance 1+2 y 3. El ámbito de estudio se engloba en los servicios centrales del MAGRAMA y abarca la actividad de las unidades administrativas que se encuentran en sus edificios más significativos: Pº Infanta Isabel, 1, Plaza de San Juan de la Cruz s/n, C/ Velázquez, 147, C/ Velázquez, 144, C/ Alcalá, 92, C/ Gran Vía de San Francisco, 4 y 6 y C/ Almagro, 33.

Además, existe un ‘Registro de Huella de Carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono’ creado a partir del Real Decreto 163/2014, de 14 de marzo por el MAGRAMA, cuyo objetivo es fomentar el cálculo y reducción de la huella de carbono de las organizaciones españolas, así como promover los proyectos que mejoren la capacidad sumidero de España.

 
 
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