La digitalización de edificios históricos avanza en Europa con una herramienta web diseñada para medir el Smart Readiness Indicator (SRI) en inmuebles patrimoniales no residenciales. La solución, impulsada por Tecnalia dentro del proyecto SMARTeeSTORY, busca acelerar la transición digital y energética del patrimonio arquitectónico sin poner en riesgo su valor cultural. Su planteamiento se centra en conocer hasta qué punto estos edificios están preparados para incorporar tecnologías inteligentes de forma compatible con su protección.
La plataforma de Tecnalia toma como referencia el método oficial de cálculo del SRI de la Comisión Europea. El objetivo es ofrecer una herramienta práctica para propietarios, administraciones públicas y especialistas del ámbito energético que necesitan evaluar este tipo de activos con criterios adaptados a sus singularidades.
El sistema plantea un entorno de análisis sencillo, pensado para facilitar la evaluación de inmuebles con restricciones patrimoniales. A partir de esa base, permite estudiar la capacidad de cada edificio para incorporar soluciones relacionadas con eficiencia energética, conectividad, automatización e integración de energías renovables.
Digitalización de edificios históricos y eficiencia energética en el patrimonio
Uno de los aspectos más destacados de esta nueva versión es la posibilidad de fijar criterios de selección según prioridades energéticas, ambientales o económicas. De este modo, la herramienta no solo calcula el nivel de preparación inteligente del edificio, sino que también ayuda a orientar las decisiones de intervención en función de distintos objetivos.
La plataforma añade además recomendaciones personalizadas para planificar actuaciones compatibles con las limitaciones propias de los edificios protegidos. A esto se suma un módulo financiero desarrollado con el apoyo de RINA-C, que examina la rentabilidad de las medidas planteadas y aporta una visión amplia sobre su viabilidad técnica y económica.
Según la información difundida por los impulsores del proyecto, también se han incorporado mejoras técnicas para simplificar el uso de la herramienta y ampliar su aplicación en diferentes contextos europeos. Esa adaptación resulta clave en un parque edificatorio patrimonial muy diverso, donde cada intervención exige ajustar criterios tecnológicos y de conservación.
La validación del sistema se llevó a cabo en tres edificios demostradores ubicados en Riga, en Letonia; Granada, en España; y Delft, en Países Bajos. Estas pruebas en entornos reales sirvieron para contrastar el funcionamiento de la herramienta y medir su utilidad en escenarios con características patrimoniales distintas.
