La Comisión Europea ha adoptado una revisión de las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (ESRS, por sus siglas en inglés) y un estándar voluntario de información sobre sostenibilidad para empresas de menor tamaño, con el objetivo de reducir las cargas administrativas de las compañías de la UE sin rebajar la calidad de las divulgaciones exigidas.
Los ESRS regulan la información empresarial sobre cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza, entre ellas el cambio climático, la biodiversidad y los derechos humanos. Su finalidad es aportar a inversores y otros grupos de interés datos comparables para evaluar tanto los riesgos de sostenibilidad a los que están expuestas las empresas como sus efectos sobre las personas y el medio ambiente.
La revisión forma parte del paquete de simplificación Omnibus I, orientado a racionalizar la información de sostenibilidad en la Unión Europea y a reducir el número de compañías incluidas en el ámbito de aplicación de la Directiva de Información sobre Sostenibilidad Corporativa (CSRD).
Reducción de datos obligatorios en los estándares ESRS
Los estándares revisados son más breves y claros, incorporan nuevas flexibilidades y simplifican procesos considerados clave en la preparación de los informes. La Comisión Europea señala que el número de puntos de datos obligatorios se reduce en más de un 60%, mientras que el volumen total de puntos de datos baja en más de un 70%.
Estos cambios podrían disminuir los costes de reporte en más de un 30% por empresa. La medida se alinea con el objetivo de la Comisión Europea de recortar en un 25% las cargas asociadas a los requisitos de información.
La revisión tiene en cuenta el asesoramiento técnico de EFRAG, anteriormente conocido como Grupo Consultivo Europeo de Información Financiera. Ese trabajo se basó en aportaciones de partes interesadas recogidas en la primavera de 2025 y en una consulta pública sobre los borradores de EFRAG realizada en el verano de 2025.
Además, la Comisión Europea plantea ajustes específicos para aliviar la carga de reporte sin alterar los objetivos de política pública de la CSRD. Para ello recabó opiniones de los interesados mediante una convocatoria de comentarios.
Estándar voluntario para empresas fuera de la CSRD
El nuevo estándar voluntario ofrece un marco único y proporcionado para que las empresas más pequeñas que quedan fuera del ámbito de la CSRD puedan informar sobre sostenibilidad. La Comisión Europea prevé que este instrumento facilite la respuesta a solicitudes concretas de información procedentes de grandes entidades financieras y empresas.
El estándar también introduce un límite en la cadena de valor. En la práctica, las compañías sujetas a la CSRD no podrán exigir a las empresas de sus cadenas de valor más información que la contemplada en el estándar voluntario.
El acto delegado que revisa los ESRS y el acto delegado que establece el estándar voluntario serán remitidos ahora al Parlamento Europeo y al Consejo de la UE para su examen. Las medidas se aplicarán una vez concluido el periodo de control de dos meses, que puede prorrogarse por otros dos meses adicionales.
