El proyecto europeo LIFE AIRE (Agente Integral de Rehabilitación en España), en el que participa Green Building Council España (GBCE), ha entrado en su fase final con los últimos trabajos de sus pilotos en Palma de Mallorca y Tenerife y con el desarrollo del sello GBCE QR, concebido para certificar la calidad del proceso de rehabilitación energética de viviendas.
La iniciativa se presentó el año pasado para impulsar la renovación del parque edificado en España y revisar el papel del agente de rehabilitación. Su objetivo es avanzar hacia un modelo de servicio integral que pueda ser viable y replicable en el conjunto del territorio nacional, con acompañamiento técnico, formación y estrategias adaptadas a distintos tipos de viviendas.
Pilotos de rehabilitación en Mallorca y Tenerife
Los primeros proyectos piloto comenzaron tras la presentación de AIRE, con la participación de comunidades de propietarios interesadas en acometer actuaciones de rehabilitación en Mallorca y Tenerife. En uno de los edificios de Mallorca, la empresa Tramiteco ha ejecutado una rehabilitación energética integral que incluye el aislamiento de la envolvente, soluciones descarbonizadas de calefacción y agua caliente, y sistemas de generación de energía renovable.
Según las estimaciones realizadas en ese caso, las actuaciones permitirán reducir en un 60% la energía que consumía previamente el edificio. El proyecto forma parte de la validación práctica del modelo de agente integral de rehabilitación y del marco de calidad asociado al sello GBCE QR.
En Tenerife, la empresa Impala ha acometido la rehabilitación de un edificio de ocho viviendas en San Cristóbal de La Laguna. La intervención se ha planteado en dos fases e incluye la mejora de la envolvente mediante un sistema de aislamiento térmico exterior (SATE), así como la renovación de carpinterías y acristalamientos para mejorar la estanqueidad del inmueble.
Alcance del sello de calidad GBCE QR
El sello GBCE QR identifica los aspectos clave del proceso de rehabilitación y establece hitos y criterios mínimos que debe cumplir el equipo técnico en cada fase. El esquema cubre desde los primeros contactos con los usuarios hasta la finalización de la obra, con el fin de aportar mayor transparencia, trazabilidad y seguridad durante la rehabilitación energética.
El modelo AIRE plantea una experiencia coordinada por un único interlocutor, respaldado por un equipo técnico sometido a la evaluación del sello. GBCE asume una función de supervisión y validación del cumplimiento de los criterios definidos, de forma que las actuaciones se ajusten al marco previsto para cada proyecto.
La propuesta responde a varias características del parque residencial español. Más del 50% de las viviendas fueron construidas antes de 1980, antes de la existencia de estándares energéticos, y presentan carencias no solo en eficiencia, sino también en habitabilidad, accesibilidad, salud y confort. A ello se suma la complejidad de las decisiones colectivas en comunidades de propietarios, las dificultades de acceso a financiación y las cargas administrativas, además de la falta de orientación inicial que afrontan muchos propietarios.
El sello incorpora también una plataforma digital en la que se integrará la documentación asociada a cada rehabilitación, incluidos contratos, actas, presupuestos e información del proceso. El objetivo es que el propietario pueda seguir la evolución de la actuación y acceder a la documentación relevante, dentro de un marco que contemple servicios, seguimiento del proyecto, sostenibilidad, calidad de obra, mantenimiento y garantías.
AIRE se articula como una colaboración entre entidades públicas, tejido empresarial y organizaciones técnicas orientada a facilitar la rehabilitación energética del parque residencial y a ordenar el papel de los agentes que intervienen en estos procesos.
