Colombia será la sede de la conferencia internacional destinada a promover la reducción de los desechos peligrosos y su reutilización.

Los Gobiernos miembros del Convenio de Basilea sobre el Control de Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación, se reunirán en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, Cartagena, Colombia, en octubre de 2011 para la décima reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio de Basilea, organizada por el Gobierno de Colombia.

El Convenio de Basilea es el tratado global más completo sobre el medio ambiente relativo a los desechos peligrosos y otros. Cuenta con 175 miembros (Partes) y tiene como objetivo proteger la salud humana y el medio ambiente contra los efectos adversos de la generación, la gestión, los movimientos transfronterizos y la eliminación de los desechos peligrosos y otros.

"El Convenio se enfrenta a grandes desafíos, porque después de 20 años de aplicación, es evidente que la gestión integrada y la gestión sostenible del medio ambiente de productos químicos y desechos peligrosos se han convertido en un factor decisivo, no sólo para el desarrollo sostenible, sino también para un medio ambiente más limpio para nuestra generación y las generaciones futuras ", dijo S.E. la señora María Angela Holguín, Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia.

 Se espera que los Ministros de Gobierno en Cartagena exploren las formas en que el Convenio de Basilea podría ayudar a que los desechos se conviertan en valiosos recursos, a fin de crear oportunidades de negocio y empleo, al mismo tiempo que se protege la salud humana, la subsistencia y el medio ambiente. La Conferencia se centrará en el tema de "reducción de los residuos y su reutilización".

Convertir los desechos en recursos valiosos es en la actualidad uno de los mayores desafíos que figura en el orden del día internacional sobre los desechos en general, y el Convenio de Basilea, en particular. Los desechos electrónicos son un ejemplo particularmente impresionante, entre otros: 30 teléfonos móviles obsoletos contienen la misma cantidad de oro que una tonelada de mineral. Por lo tanto la incineración o el enterramiento de los teléfonos al final de su vida útil, no tiene sentido desde el punto de vista medioambiental ni económico. Más bien, se deberán identificar formas para extraer el oro de manera que se proteja el medio ambiente y la salud humana.

"Desde la adopción del Convenio de Basilea, han surgido nuevos materiales y tecnologías que no se conocían cuando se negoció el Convenio. Ha llegado el momento de observar de qué manera podemos lograr un cambio del paradigma: Mirando ciertos materiales al final de su vida no sólo como una carga costosa, sino como un recurso potencialmente valioso, logrando así una situación de ganar-ganar. Al mismo tiempo, debemos continuar haciendo todo lo posible para proteger el medio ambiente y las poblaciones vulnerables de los peligros que emanan de materiales tóxicos. Me comprometo a realizar todo lo que de mí dependa para que la décima reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio de Basilea sea todo un éxito, y espero con mucho interés continuar la cooperación positiva en vista de este objetivo que hasta ahora tuve el placer de compartir con el Gobierno de Colombia ", dijo Katharina Kummer Peiry, Secretario Ejecutivo del Convenio.

El Gobierno de Colombia está en condiciones de asumir un papel de liderazgo en los debates internacionales sobre este tema, al haber ya adoptado medidas concretas, a nivel nacional, para dar nueva vida a los materiales obsoletos de una manera social y ambientalmente sostenible. Un ejemplo clave es el programa piloto nacional "Computadores para Educar", que repara y renueva computadores en los centros ubicados en cinco ciudades colombianas.

El objetivo del programa Computadores para Educar consiste en facilitar el acceso a las tecnologías de la información y comunicación, a instituciones educativas públicas de Colombia y lograr una gestión ambientalmente racional de los residuos mediante la reutilización y el reacondicionamiento y montaje de los equipos. El programa también establece "programas de recuperación" al final de la vida útil de las computadores y ofrece capacitación en su manejo, uso y reciclaje.

Desde el lanzamiento del programa en el año 2000, más de 183,000 ordenadores han sido recibidos por los equipos de reparación y renovación y 122.000 computadores en funcionamiento y 6.800 impresoras han sido entregadas a las escuelas públicas en el país.

Cuarenta mil maestros han sido capacitados en el programa, beneficiando así a más de cuatro millones de estudiantes colombianos.

El programa Computadores para Educar también ha generado 240 "empleos verdes" directos y más de 500 empleos indirectos. Más de 500 toneladas de desechos informáticos electrónicos serán debidamente eliminados, una vez que los equipos del programa hayan llegado al final de su vida útil.

"Estos esfuerzos realizados por Colombia" en el terreno "a nivel nacional, específicamente con "Computadores para Educar ", son únicos en su enfoque y constituyen un piloto en América Latina, demostrando el compromiso de Colombia con el Convenio de Basilea y el desarrollo sostenible", añadió la señora María Angela Holguín, Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia.

Las declaraciones de la ministra fueron entregadas por la Embajadora Alicia Arango Olmos, Representante Permanente de Colombia ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, durante una ceremonia para formalizar la firma del Acuerdo Sede entre el Gobierno de Colombia y la Secretaría del Convenio de Basilea, celebrada en Ginebra.

El Convenio de Basilea

El Convenio de Basilea de 1989 sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación tiene dos pilares. En primer lugar, regula los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y otros. En segundo lugar, el Convenio obliga a sus Partes a garantizar que esos desechos sean manejados y eliminados de manera ambientalmente racional (GAR). Con este fin, las Partes están obligadas a prevenir o reducir la generación de residuos en su origen, para tratar y eliminar los desechos lo más cerca posible de su lugar de generación y reducir al mínimo las cantidades que se muevan a través de las fronteras. Se aplican fuertes controles a partir de la generación de un desecho peligroso hasta su almacenamiento, transporte, tratamiento, reutilización, reciclado, recuperación y disposición final.

La Conferencia de las Partes es el órgano supremo de decisión del Convenio de Basilea. Se reúne cada dos años para discutir las cuestiones programáticas y presupuestarias para el siguiente bienio.

El Convenio de Basilea cuenta con 14 Centros Regionales y de Coordinación, con uno o más en funcionamiento en todos los continentes. Los Centros desarrollan y llevan a cabo proyectos regionales, y brindan capacitación y transferencia de tecnología para la aplicación del Convenio, bajo la dirección de la Conferencia de las Partes y de la Secretaría del Convenio.

En los últimos años se han visto esfuerzos realizados en el marco del Convenio de Basilea para desarrollar una estrategia global para la gestión ambientalmente racional de desechos. Esto incluye el apoyo al lanzamiento de la Asociación para la acción en materia de computadoras (PACE), la primera de varias alianzas estratégicas en diferentes áreas de gestión de desechos.

 
 
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