La sostenibilidad se ha convertido en uno de los ejes centrales de la organización de grandes eventos deportivos internacionales. En el caso del fútbol, esta tendencia es especialmente visible en la preparación del Mundial de 2026, que se celebra en Canadá, Estados Unidos y México. A través de la estrategia de sostenibilidad de la FIFA y de organismos como el U.S. Green Building Council (USGBC) y el Green Business Certification Inc. (GBCI), puede observarse cómo los estadios han pasado a convertirse en infraestructuras clave dentro de la transición hacia modelos de construcción y gestión más sostenibles. Uno de los datos más destacados es que 13 de los 16 estadios seleccionados para el Mundial de 2026 cuentan con certificación LEED. Este hecho es el resultado de una estrategia más amplia que conecta la planificación del torneo con criterios de sostenibilidad ambiental, eficiencia energética y reducción del impacto climático.
LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) es un sistema de certificación desarrollado por USGBC. Su objetivo es evaluar el rendimiento ambiental de los edificios a partir de criterios relacionados con la eficiencia energética, el uso del agua, los materiales utilizados, la calidad ambiental interior y la innovación en el diseño sostenible.
En el caso de los estadios, la obtención de esta certificación acredita que las instalaciones han sido diseñadas o adaptadas para reducir su impacto ambiental mediante medidas como sistemas de iluminación de alta eficiencia, ahorro de agua, utilización de materiales sostenibles o mejoras en la gestión energética. El USGBC considera que este tipo de recintos constituye un escaparate óptimo para impulsar soluciones sostenibles debido a su tamaño, su visibilidad y el elevado número de personas que reciben.
Estrategia de sostenibilidad y derechos humanos
La organización del Mundial de 2026 se enmarca en una estrategia global de sostenibilidad impulsada por la FIFA, cuyo objetivo es reducir el impacto ambiental del torneo y generar un legado positivo en las infraestructuras deportivas de los países anfitriones. El documento establece cómo abordar las obligaciones, los riesgos y las oportunidades relacionados con la sostenibilidad y los derechos humanos mediante objetivos e iniciativas organizados en cuatro pilares: social, ambiental, económico y de gobernanza. Su aplicación abarca todas las fases del torneo, desde la preparación hasta la celebración y el periodo posterior, cuando se publicará el informe final sobre sostenibilidad y derechos humanos.
El diseño de esta estrategia toma como referencia las buenas prácticas de competiciones anteriores y se basa en un análisis de los principales retos en materia de sostenibilidad y derechos humanos para definir las prioridades del Mundial. Asimismo, se alinea con 12 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas e incorpora los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de la ONU.
El marco estratégico se articula en torno a dos elementos: la estrategia general de la FIFA y los planes específicos que deberán desarrollar las 16 ciudades sede junto con sus estadios. Cada ciudad contará con un plan ambiental y otro de acción en derechos humanos, que deberán elaborarse de forma autónoma y adaptarse a las características de cada territorio. Los planes ambientales definirán objetivos e iniciativas para cumplir los requisitos de la FIFA y aprovechar el torneo como motor de proyectos locales de mejora ambiental, mientras que los planes de derechos humanos se elaborarán junto a actores locales y comunidades, tomando como base el trabajo desarrollado durante el proceso de selección de sedes entre 2019 y 2021.
Estadios con certificación LEED
Las sedes del Mundial 2026 son BC Place (Vancouver), BMO Field (Toronto), Estadio Banorte (Ciudad de México), Estadio Akron (Guadalajara), Estadio BBVA (Monterrey), Mercedes-Benz Stadium (Atlanta), Gillette Stadium (Boston), AT&T Stadium (Dallas), NRG Stadium (Houston), Arrowhead Stadium (Kansas City), SoFi Stadium (Los Ángeles), Hard Rock Stadium (Miami), MetLife Stadium (Nueva York/Nueva Jersey), Levi’s Stadium (San Francisco), Lumen Field (Seattle) y Lincoln Financial Field (Filadelfia).
Según el GBCI, el mapa interactivo desarrollado por el USGBC permite localizar estadios con certificación LEED y TRUE en Norteamérica, además de hoteles, restaurantes y otros edificios certificados situados en las inmediaciones de los recintos deportivos. Esta herramienta pone de manifiesto la creciente incorporación de criterios de sostenibilidad en las infraestructuras destinadas a albergar grandes acontecimientos deportivos.
En Canadá, el BC Place, con certificación LEED Oro, destaca por su techo retráctil, que favorece la ventilación natural. El BMO Field, primer estadio del país construido específicamente para el fútbol, obtuvo también la certificación LEED Oro en 2025.
En México, el Estadio Banorte, el mayor de Latinoamérica, obtuvo la certificación LEED Platino O+M para edificios existentes tras una profunda renovación orientada a mejorar su rendimiento ambiental sin perder su identidad histórica. El Estadio Akron, con certificación LEED Oro, incorpora tecnología de última generación, grandes pantallas LED y amplias zonas verdes integradas en el entorno. Por su parte, el Estadio BBVA, sede del CF Monterrey, fue el primer estadio de Latinoamérica en obtener la certificación LEED Plata (2016) y posteriormente la certificación LEED Oro para Operaciones y Mantenimiento (2024). Entre sus principales medidas destacan la plantación de más de 2.000 árboles autóctonos, 25.000 metros cuadrados de césped de bajo consumo hídrico y un sistema diseñado para captar y canalizar el agua de lluvia hacia el río La Silla.
Entre las sedes estadounidenses sobresale el Mercedes-Benz Stadium, primer recinto deportivo de Norteamérica en obtener la certificación LEED Platino y primer estadio del mundo con certificación TRUE Platino por su gestión de residuos cero. Cuenta con 4.000 paneles solares, una cisterna para almacenar agua de lluvia con capacidad para dos millones de galones, una reducción del 47% en el consumo de agua y 48 puntos de recarga para vehículos eléctricos.
El Gillette Stadium, situado en Foxborough, obtuvo la certificación LEED Oro para edificios existentes gracias a actuaciones como la instalación de enfriadoras de alta eficiencia, iluminación LED, una planta de cogeneración y pilas de combustible. El AT&T Stadium dispone de certificación LEED Oro basada en sistemas avanzados de automatización, monitorización de la calidad ambiental interior y gestión eficiente de las instalaciones.
En cuanto al NRG Stadium, el mapa muestra que está inmerso en un amplio programa de modernización centrado en la eficiencia energética, el reciclaje, la gestión de residuos, la iluminación LED, la energía solar y la instalación de dispositivos de bajo consumo de agua. Lo mismo sucede con el SoFi Stadium, que presenta un innovador diseño interior-exterior con una cubierta translúcida de ETFE y un entorno ajardinado de más de 16 acres con más de 5.000 árboles y plantas seleccionadas para favorecer la recuperación del hábitat y la biodiversidad.
El GEHA Field at Arrowhead Stadium se convirtió en el estadio más antiguo de la NFL en obtener la certificación LEED e implantó el primer programa integral de vasos reutilizables de la liga, evitando que más de 101.000 vasos de un solo uso llegaran al vertedero. Además, incorporó biodigestores que transforman los residuos orgánicos en compost para huertos comunitarios.
Por otro lado, el Hard Rock Stadium obtuvo la certificación LEED Oro en 2024 tras una transformación orientada a mejorar su eficiencia energética. El recinto ha eliminado el 99,4% de los plásticos de un solo uso en las zonas de público y emplea biodigestores y sistemas de recuperación de aceite de cocina para producir biocombustible.
El MetLife Stadium obtuvo este año la certificación LEED Oro. El Levi’s Stadium fue el primer estadio de fútbol profesional de Estados Unidos en conseguir la certificación LEED Oro tanto en nueva construcción como en operación y mantenimiento. Dispone de un techo verde de 27.000 pies cuadrados con especies vegetales autóctonas, más de 1.100 paneles fotovoltaicos y sistemas de ahorro de agua. Por su parte, el Lumen Field obtuvo la certificación TRUE Gold por su gestión de residuos cero, tras desviar el 93% de sus residuos de los vertederos mediante sistemas de clasificación posteriores a los eventos y monitorización inteligente de los suministros en los aseos.
Finalmente, el Lincoln Financial Field ha evolucionado desde la certificación LEED Plata obtenida en 2013 hasta alcanzar la certificación LEED Platino en 2024. El recinto cuenta con más de 10.000 paneles solares, la primera estación de repostaje de hidrógeno en un estadio profesional y desvía el 99% de sus residuos de los vertederos.
En conjunto, las sedes del Mundial 2026 muestran cómo la sostenibilidad se ha convertido en un criterio cada vez más relevante en el diseño, la renovación y la gestión de las infraestructuras deportivas. La incorporación de certificaciones como LEED y TRUE, junto con la estrategia de sostenibilidad impulsada por la FIFA, refleja una tendencia creciente hacia recintos más eficientes desde el punto de vista energético, hídrico y ambiental.
